NOTICIASNET EN EL CAMINO DE LA COSTA
El "Bocha" y Rosa, una pareja que decidió dejar Viedma para irse a vivir a metros del mar
Alberto “Bocha” Baptista y Rosa Kedak son los únicos habitantes que al día de hoy se pueden encontrar viviendo en el Camino de la Costa, en la zona denominada “Winter”, a unos 60 kilómetros de San Antonio Oeste.
En el marco del recorrido por la costa atlántica y en particular por el Camino de la Costa, NoticiasNet dialogó con “Bocha”, quien contó cómo llegó a este lugar y cómo son sus días, tanto en invierno como verano.
Ubicación
Consultado por la ubicación de su propiedad, el lugareño comentó que “nosotros estamos a unos 60 kilómetros de San Antonio Oeste, en este lugar que se lo conocía como "la entrada por Winter", porque cuando llegamos no estaba el Camino de la Costa y había que pasar unas ocho tranqueras para llegar hasta el mar. Eso fue hace 40 años”.
Según comentó, “desde muy joven siempre veníamos con un grupo de amigos a pescar pejerrey y pasar el día, hasta que encontramos una laguna hermosa para bucear y entonces volvíamos siempre que podíamos”.
Fue así que en uno de esos regresos se encontraron con que todas las tranqueras estaban cerradas, entonces le preguntaron a un poblador qué había pasado. Esta persona era el dueño de la casa donde ahora están. Fue así que hablaron y les comentó que quería vender y quería irse.
Con este dato los amigos, que eran cuatro, decidieron entre todos poner algo de dinero comprar la propiedad.
“Eso fue hace muchos años, antes que estuviera el Camino de la Costa. De esos amigos que compramos la propiedad solamente quedó yo con vida”, aseguró Baptista.
Luego de quedar solo con la propiedad “siempre seguí viniendo, me quedaba los fines de semana y me iba, pero llegó un momento en que me cansé de que me robaran, era cosa de no creer, cada vez que volvía siempre faltaba algo. Entonces cuando llegó el agua decidí venirme a vivir para evitar esos robos”.
Agua
Según comentó el "Bocha", hace nueve años que se afincó y desde entonces ha estado acondicionando la vivienda y el predio para vivir.
"Hoy en día tengo todo bajo energía solar, el agua caliente es con termotanque solar porque no llega la electricidad y lo mismo la luz. Si bien no tengo agua potable, la que tenemos nos sirve para todo, para regar la huerta, para limpiar, para bañarnos, para sembrar árboles, etc".
Antes, comentó, "lo único que había era tamariscos y eucaliptos. Ahora si, con agua dulce tengo animales como gallinas, chanchos, un invernadero, uvas, maiz, manzanas, duranznos, en fin puedo tener de todo un poco”.
Actualmente, el hombre está con su pareja con Rosa. Apuntó que "con ella vivimos solos en este lugar único. De todos modos siempre vienen mis hijos a visitarnos, son tres varones, dos de ellos hicieron su departamento para pasar los veranos y bueno, así estoy más acompañado”.
En algún momento, Baptista había pensado hacer un departamento para alquilar, “pero resolví usarlo para mí, y para amigos o familiares que vienen a visitarme”.
Soledad
Al preguntarle cómo es el lugar para vivir, sobre todo porque prácticamente no hay habitantes en los alrededores, comentó que “el invierno es bastante duro. Es bravo porque hay viento, solemos tener ráfagas de hasta 100 kilómetros por hora. Es una lucha, pero siempre le estamos buscando la vuelta para el reparo, ahora sí la tranquilidad es única, en invierno no anda nadie”.
En verano, en tanto, “es todo lo contrario porque ahora anda mucha gente en la costa atlántica, hay playas inmensas y es todo muy lindo, la verdad que son playas únicas y lugares de una belleza que no encontrás en otros destinos”, concluyó.