El drama de una familia: le robaron la camioneta que usan para trabajar y llevar a su hija al hospital
Pese a la situación desesperante por donde se la mire, Daniel y su familia no bajan los brazos. Enfrentan lo que la vida les puso en el camino. Pero claro, muchas veces surgen circunstancias que invitan a la reflexión. En este contexto, y más allá de seguir en la lucha, el pedido solidario que se hace presente.
Ellos son de Chos Malal, un pueblo al norte de Neuquén. Sin embargo, por causas mayores, se tuvieron que mudar. Desde hace unos años están viviendo en la capital de la provincia neuquina. Allí, donde están instalados, el sábado 12 sufrieron el robo de la camioneta Ford Ranger modelo 99 de color bordó, dominio DAX 180.
Su teléfono para ayudarlo es 2942691843.
Esto desató una serie de imponderables que el mismo Daniel le detalló a NoticiasNet. El robo del rodado fue la gota final de una serie de inconvenientes que a cualquiera harían sucumbir, pero no a ellos, que se enfocan en que su pequeña Giana pueda salir adelante.
“Ella nació en 2018. Siempre le realizamos los estudios que te indican, todos daban bien. Un embarazo maravilloso, del que disfrutamos mucho. Pero cuando nació nos encontramos con una gran sorpresa: nunca se había alimentado de la manera correcta. Siempre por el cordón umbilical, pero no desde la placenta y el líquido amniótico”, comenzó el papá de la nena que además, junto a su pareja, tienen dos hijos más de 12 y 8 años.
“Nos dijeron que venía Down, que nunca se le había formado el esófago. Los pulmones no estaban completo, el corazoncito tampoco. Fue muy triste, porque los estudios de todo tipo dieron bien. Tuvimos que mandar a hacer estudios a Estados Unidos y allá dio que la enfermedad se llama miopatía nemalínica. El gen afectado es bastante severo”, agregó.
Por otro lado, dio detalles de la enfermedad: “En ese momento había tres casos en el mundo: España, Estados Unidos y en Argentina, que es el de Giana. En la actualidad, contando casos menos agresivos, hay 36 en el mundo, no se llega a los mil casos que se necesitan para que la enfermedad se estudie, por eso se sabe poco”.
La pequeña se encuentra con internación domiciliaria, conectada a un respirador permanente, con un botón gástrico porque no se puede alimentar por su cuenta, y con distintos cuidados de los que se ocupan sus padres. “Nosotros dejamos todos y nos vinimos a Neuquén con una mano atrás y otra adelante, a empezar de cero, para el bienestar de nuestra hija”.
“Yo tengo una incapacidad del 65 por ciento por un accidente laboral que sufrí en 2010. Estábamos haciendo el puente del rio Neuquén y junto con otros tres compañeros nos caímos desde una altura de 15 metros más o menos y me rompí la cabeza. Eso me llevó 4 años de internación. Tuve que aprender a vivir de nuevo, porque me había olvidado de todo, usaba pañales, hasta que me fui recuperando. La ley dice que con 66 por ciento te dan el retiro obligatorio de invalides, por eso no me lo dieron. Pero la realidad es que por mis problemas nadie me da trabajo”, sostuvo.
“Me las ingenié, hace poquito alquilé un lugarcito en un supermercado chino que está enfrente de casa, porque tampoco me puedo alejar mucho de mi domicilio por si hay que salir corriendo al hospital”, dijo y agregó que con ese paso, vendieron un auto 2012 que utilizaban para llevar a la nena al hospital y con esa plata, compraron la camioneta mucho más vieja, pero útil para su trabajo.
“Con el robo de la camioneta me cortaron las manos laboralmente, porque la necesito para ir a buscar la mercadería. Me hicieron mierda. Encima la uso por trabajo y para mi hija. Me la robaron el sábado tipo 3 de la tarde y a la madrugada siguiente, tipo 5 de la mañana, el respirador dejó de funcionar y cuando pasan estas cosas yo tengo que salir rápido para la clínica, no puedo perder tiempo, y estaba sin la camioneta”, sostuvo.
Por último, detalló: “Por suerte Dios me iluminó, lo reinicié, con una enfermera ayudándome por teléfono, y volvió a andar”. “Es muy doloroso, por favor, el que la robó, si está viendo esto, que me la devuelva. No me puedo comprar otra, y la necesito para mi hija, por favor”.