ANMAT prohibió la comercialización de un aceite de girasol
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) prohibió “la elaboración, fraccionamiento y comercialización en todo el territorio nacional” del aceite de girasol marca Sampietro Nuestro Sabor, por “carecer de registros sanitarios” y ser “productos falsamente rotulados y en consecuencia ilegales”. Así se anunció a través de la Disposición 1030/2022, publicada este lunes en el Boletín Oficial.
Esta decisión se tomó luego de iniciadas las investigaciones “a raíz de que el Instituto de Control de Alimentación y Bromatología de la provincia de Entre Ríos (ICAB) informó las acciones realizadas, en el marco de un procedimiento de auditoria”, en relación a la comercialización de este aceite.
La ANMAT revisó la presentación de este producto que tenía un contenido neto de 900 ml y figuraba como fecha de vencimiento el 29/03/2023, la cual fue denunciada porque aparentemente “no cumplía la normativa alimentaria vigente”.
En tanto, la Dirección de Bromatología de la Municipalidad de la Paz realizó una auditoria en el lugar de compra otorgado por la comerciante, el cual correspondía a la firma Distribuidora Distri Esperanza, de esta misma localidad.
En ese establecimiento, la autoridad sanitaria verificó la presencia del producto y en consecuencia procedió a la intervención de 696 unidades de aceite el cual, según un remito otorgado en la distribuidora, “provendría de la razón social Eduardo M. Sampietro, sito en Ituzaingo 209, Chacabuco, provincia de Buenos Aires”.
Asimismo, se reafirmó que “ese aceite no es elaborado hace más de 2 años por la empresa” y al ver las fotos de los envases presentados en la denuncia se les indicó a las autoridades sanitarias que “no es el mismo modelo de botella que ellos utilizaban ni tampoco el contenido neto de las que antes elaboraban”.
Paralelamente, la Municipalidad de la Paz verificó la comercialización del producto en otro negocio de la localidad, por lo tanto, dejó intervenida 11 botellas hasta tanto comprobar su legitimidad, mientras que en Buenos Aires se constató que en el domicilio Ituzaingo 209, que constaba en el remito presentado por la Distribuidora Distri Esperanza, “no existía una fábrica de aceite ni local de envasado, y que se trataba de una vivienda familiar”.