Cómo hacer las mejores medialunas caseras en simples pasos
Esta receta fácil de medialunas la podés hacer con ingredientes que seguro tenés en tu casa. Seguí el paso a paso y animate a prepararlas.
La medialuna tiene la particularidad de ser rendidora y saciante sin resultar pesada, por eso es apta para consumir en cualquier horario. Su sabor se complementa muy bien con el café y los jugos de frutas, así como un vino tinto cuando se incorpora a una picada.
Ingredientes para 12 unidades:
Para la masa:
500 g. de harina fina de repostería.
75 g. de azúcar.
6 g. de sal.
100 g. de manteca.
25 g. de levadura fresca (o 10 g de levadura seca)
95 ml. leche entera.
135 ml. agua.
Para la placa de manteca: 250 g. de manteca fría, con 82 % de materia grasa.
Para pintar:
1 huevo
1 yema de huevo,
30 ml de leche
Preparación paso a paso:
Colocar la harina en un bol grande, añadir la sal, azúcar, leche, manteca blanda, y levadura, en ese orden. No poner la levadura en contacto con la sal. Mezclar y añadir el agua progresivamente. Seguir hasta que los ingredientes se junten entre sí, y la masa se separe del recipiente.
Amasar por 10-12 minutos hasta obtener una masa lisa y muy elástica. Dejar descansar unos 5-10 minutos. Estirar hasta formar un rectángulo, de 7-8 mm de grosor, envolver en papel film y reservar en la heladera unas 8 horas.
Colocar los 250 g. de manteca entre dos papeles de horno, aplanarla y estirar hasta lograr un rectángulo que sea la mitad del tamaño de la masa. Con los dos papeles, tapar la placa de manteca y enfriar por 20 minutos.
Sacar la masa principal de la heladera y estirar en forma de rectángulo de unos 6-7 mm de grosor. Colocar la placa de manteca en la mitad inferior de la masa. Cubrir la manteca con la otra mitad de masa, como si fuera un libro.
Girar la masa ¼ de vuelta, de manera que la doblez quede a la derecha. Estirar primero longitudinalmente, y después darle un poco de anchura. Estirar la masa hasta volver a tener 7 m. de grosor.
Girar una vez más y doblar la parte inferior hasta 2/3. Doblar la parte superior para que toque la parte previamente doblada. Doblar en dos, para así obtener cuatro capas de masa. Envolver con plástico y reservar en la heladera por 30-40 minutos.
Colocar la masa con la doblez a la derecha, estirar de nuevo para darle forma rectangular de 6 mm de grosor. Darle un poco de anchura, y doblar un tercio de la masa sobre sí mismo empezando por la parte inferior. Cubrir con la parte superior para obtener tres capas de masa. Envolver y reservar en frío durante 30-40 minutos.
Retirar y estirar la masa para obtener un rectángulo de 28 por 64 cm y un espesor de 5-6 mm. Con un cuchillo afilado grande cortar 1 cm de masa de cada lado del rectángulo, para revelar las capas.
Cortar triángulos de 8 cm de base por 25 cm de largo, colocarlos sobre una bandeja, y reservar en la heladera por 15 minutos. Con un cuchillo, hacer una incisión de 5 mm en el medio de la base de cada triángulo, estirar ligeramente y envolver el triángulo sobre sí mismo.
Colocar los croissants en bandejas de horno, con una separación considerable entre ellos. Pintar con la mezcla de huevo, yema y leche, y dejar en un lugar templado por 2 horas hasta que tripliquen su tamaño.
Precalentar el horno a 200º C. Cuando los croissants hayan crecido lo suficiente, pintar una vez más. Hornear los 6-7 primeros minutos a 200º C y bajar la temperatura a unos 180º C para cocinar unos 12 minutos más. Retirar una vez que estén bien dorados.