PIROTECNIA
Chicos con autismo: recibieron el Año Nuevo encerrados en baños por culpa de la pirotecnia
En estas fiestas de Año Nuevo hubo mucha más pirotecnia que en Navidad y esta situación repercutió de manera negativa en las Familias que tienen hijos con Trastornos del Espectro Autista (TEA) de la Comarca Patagones - Viedma.
En conversación con NoticiasNet, Juan Marcelo Gomez, padre de un niño con autismo e integrante del grupo Familias TEA, habló sobre cómo se vivió en la Comarca y contó su experiencia en Tornquist, provincia de Buenos Aires, donde pasó las fiestas.
Con respecto a la Comarca, comentó que las familias que tienen integrantes con autismo volvieron a las viejas medidas de prevención, como son acondicionar un lugar, que en muchos casos es un baño, para llevar a los chicos a ese lugar y contenerlos.
Experiencia
Al ser consultado por su caso particular, Gómez comentó que “con mi familia la pasamos en Tornquits donde debo decir que la reglamentación se cumple. No se tiró pirotecnia y en los días previos a las fiestas la Municipalidad realizó controles y multas para evitar el incumplimiento de la Ordenanza. A todos aquellos que vendían cohetes se les aplicó una multa. La verdad que la pasamos muy bien porque no había nada de ruido”, aseguró.
En Viedma y Carmen de Patagones, comentó, “los integrantes del grupo Familias TEA me dijeron que estuvo más complicado que en Navidad. No sé porqué se da esta situación porque en teoría está prohibida la pirotecnia de estruendo, pero igualmente se comercializa”.
En el caso de Tornquist, “la verdad que me sorprendió, la gente me decía que durante todo el año hubo campañas para que no se venda ni se tire pirotecnia y así se cumplió”.
Ante lo vivido, “con el grupo de padres de Familias TEA ya nos dijimos que este año vamos a salir a pedir el estricto cumplimiento de las normas, porque las ordenanzas están, pero lo que no hay es un control. Creo que los municipios –de Viedma y Patagones- deberían salir a realizar controles, pero pareciera que no tiene importancia”.
Controles
En este orden, añadió que “fue muy triste lo que ocurrió en Mendoza, pero en la Comarca tenemos gente que todavía nos dicen que a nuestros chicos le pongamos tapones en los oídos o que les demo una pastillita para dormir. La verdad que no los tratan como personas”.
Y añadió que “es muy difícil para una familia TEA intentar pasar una Navidad y Año Nuevo tranquila porque los chicos no entienden. Cuando escuchan las explosiones tienen el mismo comportamiento que un animalito, salen corriendo”.
Por este motivo, “lo que hacemos las familias de Viedma y Carmen de Patagones es encerrar a los chicos en los baños porque hay menos ruidos. Entonces se los lleva a estos lugares para tratar de contenerlos, la verdad que es triste, pero bueno lo que hace falta es mas control porque las Ordenanzas están, pero no se cumplen”, finalizó Juan Marcelo Gomez, padre de un niño con TEA.