2021-12-17

Creer o reventar

Los fenómenos “paranormales” en algunas escuelas de Viedma

Historias contadas por trabajadores que se desempeñan como serenos.

Creer o Reventar es la frase que suele mencionarse cuando  se aborda el tema de ruidos extraños o fenómenos de tinte paranormal en algunas instituciones  oficiales de la capital rionegrina y principalmente de algunos establecimientos educativos, donde evidentemente el asunto cuenta con un abundante historial.

El tema despierta siempre curiosidad tanto de crédulos de la temática como de incrédulos. Lo cierto es que siempre aparece y genera debates, controversias, dimes y diretes de todo tipo en las redes sociales o en simples conversaciones entre familiares y amigos. En ocasiones, hasta la prensa misma se interesa por estas cuestiones.

Pero concretamente, ¿se trata del imaginario popular?, ¿son sensaciones que irrumpen en la vida de algunos por sugestión? ¿qué es realmente lo que ocurre? , ¿son fantasmas? ¿existen?.

La escuela que está detrás del Cementerio

 Hace unos años se dio a conocer incluso en la prensa local, que en la Escuela Nº 18 de Viedma, había no uno sino varios fantasmas, que aparentemente, teniendo en cuenta las informaciones,  habían sido vistos por porteras, porteros, serenos, docentes y algunos estudiantes.

En el año 2010 se comentaba a boca de jarro que un sereno había salido corriendo del colegio, aterrado por la imagen de un hombre sobre el final del pasillo, salida de emergencia,  que da precisamente frente al cementerio local.

Hace unos años una persona que había sido sereno del edificio indicó “sobre esa puerta de emergencia vi la presencia de una persona con un gabán negro. Tenía el rostro muy pálido, le dije  con un grito qué hacía ahí y no contestaba, pero estaba medio oscuro porque trabajamos con las luces indispensables, cuando me acerco con la linterna, no estaba ni en el pasillo ni en el último aula, desapareció. Toqué la puerta de emergencia y estaba cerrada, como siempre….esa puerta da a un terreno que está justo frente al Cementerio”.

Un sereno de otro colegio comentó “me ofrecieron ir a esa escuela y dije ni a palos, porque una cosa es que se te meta un chico o dos a querer robar, vos llamás a la policía o los sacás corriendo a los gritos y pedís ayuda, en fin, como sea, pero contra un ente o un fantasma, por más valiente que uno sea cómo hacés?, te puede agarrar un infarto….con eso no se jode”.

El mismo hombre  sostuvo que “hubo un caso de chicos que tuvieron problemas de todo tipo, algunos quedaron con problemas psicológicos  por querer hacer una joda una noche”. 

Agregó que “unas porteras amigas, me dicen que van de a dos a limpiar porque tienen miedo. Ahí hace años, antes de que se construya la escuela, funcionaba una especie de tanque donde se quemaban restos del cementerio, así que, algo debe haber….”.

Puertas que se cierran y se abren en la Escuela 309 del Barrio Lavalle

Varios serenos han desempeñado sus funciones en la Escuela 309 del Barrio Lavalle, ubicada en la calle 16 entre 9 y 11. Muchos de ellos han pedido el traslado por diferentes motivos, pero no es ningún secreto que muchos se han ido por algunas “rarezas” que han ocurrido en el establecimiento educativo, principalmente en las horas nocturnas.

Un portero contó que había un sereno joven, que cumplía siempre su horario establecido, hasta que empezó a sentir temor por los ruidos en el techo, puertas que se abrían y se cerraban y hasta algunos pasos en el pasillo del ala izquierda. “El tipo trabajaba al principio dentro de la escuela, pero después de un tiempo, se comentaba que entraba a la oficina, firmaba y miraba la escuela desde el auto. Cumplía el horario completo, pero desde el auto, daba la vuelta la manzana cada tanto, para ver si no entraba alguien, pero siempre desde el auto…tenía miedo…”.

El mismo portero mencionó que “entre 2008, 2009 había un sereno de edad avanzada, un hombre serio que también cumplía funciones en la escuela 309. El tipo comentó que una noche alrededor de las 2 de la mañana en invierno estaba sentado y se entredurmió y en eso sintió que lo ahorcaban, que le agarraron la garganta durante varios segundos que al tipo le pareció una eternidad. Pero dijo que se despertó y sentía que lo estaban ahorcando y se asustó mucho y se fue. Trabajó un tiempo más y no quiso saber más nada”.

Por su parte los actuales serenos no quisieron ofrecer su testimonio, lo único que indicó uno de ellos es que “sólo me interesa el trabajo, a esas cuestiones no les doy importancia porque si no te volvés loco, a mi hasta ahora no me pasó nada y no me voy asustar porque se abren o se cierran las puertas, puede ser el viento”.

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