Lucha contra el SIDA: destacan una vez más la acción de El Galpón
El Día Internacional de la Lucha contra el SIDA, celebrado el pasado miércoles, sirvió para que decenas de personas en Viedma participen de las actividades programadas, tendientes a propagar las medidas de prevención y concientización, además de poner a disposición los testeos rápidos y las consejerías.
La jornada fue exitosa. Así lo resumió el director del hospital Artemides Zatti José Pacayut, quién en diálogo con Radio Noticias, reivindico la tarea de la unidad SIDA del nosocomio capitalino El Galpón.
Pacayut indicó que "tuvimos un número importante de personas que se acercaron a la carpa donde estábamos junto a otras organizaciones intermedias, y pudimos avanzar en la realización de testeos rápidos y consejerías".
Destacó además el retorno de la presencia del personal del Zatti, particularmente de El Galpón, y aseguró además que "han marcado la pauta en la provincia buena parte el trabajo que se viene realizando en esta temática el hospital Zatti y el grupo liderado por la doctora Nelly Costa, que se ha sostenido a lo largo de todo este tiempo".
"Hoy decir El Galpón es hablar de prevención, de empatía hacia las personas que viven con el VIH, es hablar de acompañamiento y contención a un grupo de personas que hace 40 años, cuando empezó la epidemia, se vieron agobiados por esta situación y que hoy pueden encontrar en un grupo de profesionales personas que los van a acompañar y le van a contener y comprender", agregó el director del nosocomio.
Según estimaciones que informó, hay un 17 por ciento de personas que están infectadas por el VIH pero que no lo saben.
Explicó la diferencia entre saber y no saber. "No saber implica que el virus haga su vida y que recorra el cuerpo con todo el daño que puede provocar; saber en cambio significa no propagar la enfermedad y tomar acciones para que esa infección se mantenga como eso como una infección y no como una enfermedad, porque hoy las personas que viven con VIH conviven con una infección crónica que es controlable, incluso indetectable si uno mantiene los tratamientos adecuados". agregó.
"Estamos hablando de una enfermedad que si bien tiene mucho peso desde lo emocional, bien controlada y bien tratada nos permite llevar una vida plena durante muchísimos años, a diferencia de lo que ocurría cuando empezó la pandemia de SIDA cuando era casi un certificado de muerte", finalizó.