Ganadero vulnerado todos los meses: "Ya nos da miedo ir hasta el campo o estar ahí"
Un productor ganadero está harto, asustado, indignado, impotente y todo adjetivo que pueda cuadrar en una situación como la que padece. Es que delincuentes lo tomaron de punto y le roban entre una y dos veces al mes. Ya no sabe qué hacer.
Miguel Loriente habló con NoticiasNet sobre este padecimiento y explicó: "Tengo un campo denominado El 23, que se encuentra ubicado sobre la Ruta 3, en el kilómetro 1023. Es un campo que lo divide el tránsito férreo por la mitad, en dos partes, y la casa está contigua a ese camino que es aprovechado por delincuentes".
Narró en ese sentido: "Me he cansado de hacer denuncias y nunca he tenido ningún tipo de respuestas" y citó que en la noche del último sábado "entraron un auto y una camioneta, rompieron las puertas de la casa, los candados, carnearon animales y ya es una banda de tipo terrorista, si nos encuentran ahí nos matan".
"Hay una ausencia total del Estado y ya nos da miedo ir hasta el campo o estar ahí", manifestó.
Completó que respecto al último delito, mataron al menos tres vacunos y los cargaron en una camioneta y en un auto, por las huellas de esos rodados, y hasta se quisieron llevar un grupo electrógeno que no pasó por la reja. Asimismo, destrozaron la casa.
Precisó: "Me robaron a principios y a finales de mayo, puse defensas en junio y la cortaron con motosierra, ahora vinieron en auto y camioneta. Carnean, roban, es de terror. Hasta se llevaron tres recados de caballos y uno era del peón "que lloraba, es un daño terrible".
Además, enumeró el robo de una batería solar de 60 mil pesos y pesa 60 kilos, por lo que ya se habla de una banda numerosa.
El malestar es inmenso por los años que lleva criar los animales y por el sentimiento de que te violen la casa. "Les cortan las cabezas y cuerean a los animales en el mismo campo, actúan con toda impunidad y tranquilidad, se toman el tiempo que sea necesario y nadie ve nada. Pusimos candados y los rompieron, se llevan las cadenas y la Policía nunca ve nada ni los encuentran".
En esa línea, mencionó que en uno de los robos él mismo siguió el rastro de una moto y llegó hasta el domicilio de un carnicero del barrio Lavalle. Lo denunció y nunca obtuvo una contestación de la Justicia.
Para colmo de males, informó que en la Comisaría 41 de San Javier "ayer mi hijo fue a hacer una denuncia y vos podés creer que no pudieron hacerla porque no tienen impresora. Así que la empleada la cargó en el teléfono, la llevó a su casa para imprimirla y me la entregaron hoy".
Párrafo aparte para la Justicia
Loriente amplió que tiene hijos y nietos que ya no quieren ir al campo porque tienen miedo, puesto que estos ladrones andan armados y dispuestos a todos.
Sobre sus últimas causas, relató que el fiscal las archivó. Le dieron como mensaje que haga borrón y cuenta nueva, pero para los malvivientes nunca hay una cuenta nueva.
Remarcó así: "Esto dejó de ser una zona segura, un fiscal archivó una causa a los dos meses y los policías sienten miedo de que los maten y si agarran a uno que al otro día los larguen".