Jueces de Viedma arremeten contra la pornografía infantil y las exhibiciones obscenas
Los tribunales de esta capital trabajan firmemente en sendos casos que se están ventilando en audiencias de formulación de cargos ante la evidencia recogida, tanto en la divulgación de pornografía infantil como exhibiciones obscenas.
La primera audiencia de carácter presencial, a cargo del juez de Garantias, Juan Pedro Puntel, sirvió para habilitar la investigación contra un joven del barrio Lavalle.
Se lo acusa de cinco hechos con la distribución de aberrantes imágenes de menores teniendo sexo mediante envíos en el denominado whatsapp "ruso" (Telegram) que permite difundir libremente imágenes gratuitas libres de publicidad.
La fiscal Paula Rodríguez Frandsen brindó un detalle de los hechos e hizo mención a un allanamiento practicado en el domicilio de este joven a fin de secuestrar el celular desde donde se enviaron las imágenes a un amigo.
Frente a esa situación, el juez dio por habilitada la investigación por espacio de un mes hasta el 10 de diciembre. No obstante, aclaró que la evidencia fue "valorada parcialmente" aunque "permiten entender que haya tenido participación".
Por otro lado, el juez del mismo fuero, Martín Brussino Kain, tuvo por formulados cargos contra un jornalero de la zona subrural de esta ciudad.
El hombre fue detenido en el barrio San Martín en la noche del lunes pasado cuando repentinamente se presentó en un domicilio. Bajó sus pantalones y mostró sus genitales a una mujer y tres criaturas, quienes justo salían de un garage para hacer trámites.
Este sujeto fue detenido primero por vecinos hasta que llegó personal de la subcomisaría 59 que lo trasladó a la comisaría primera. Luego tomó intervención el fiscal en turno, Guillermo Ortiz.
Cuando el juez preguntó al acusado en la audiencia virtual si había entendido la descripción de hechos por parte del fiscal, balbuceó: "Mentiras....".
Al insistir Brussino Kain, el sujeto dijo entender el motivo por el cual lo estaban acusando. Sin embargo cuando pudo volver a hacer uso de la palabra optó por callar.
El magistrado también impuso una restricción de circular por la vivienda de la víctima, y también de los vecinos, quienes actuaron de testigos. La prohibición de acercamiento es por espacio de cuatro meses.