2021-10-29

Liga barrial viedmense

Almirante Brown, el club más ganador de la historia, entre la exigencia de salir campeón y la esencia del potrero

Superó los 30 títulos, llegó a las últimas cuatro finales y festejó en la más reciente. La llave del éxito es el amor por la camiseta, ya que ninguno recibe remuneración y hay mucho sacrificio en el medio. Conocé la historia de los referentes y del DT.

Por Fernando Manrique

fmanrique@noticiasnet.net

Fotos: Vanesa Schwemmler/ Web. 

La verdadera esencia del fútbol se siente en los potreros y los clubes barriales son la primera cuna de grandes talentos, tales como Sergio el Kun Aguero, quien aún siendo profesional seguía jugando en el barrio... hasta que le pegaron una patada en el pecho.

En una entrevista contó que allí aprendió a aguantar a los rivales de espalda.

En la Comarca de Viedma y de Patagones los clubes barriales tienen esa esencia de jugar por el amor a los colores. No existe ninguna remuneración, aunque no deja de ser un sacrificio, por los entrenamientos y el tiempo familiar perdido. Se juega por el barrio y esa sensación no se puede comparar con vestir la casaca de ningún otro equipo.

En Viedma hay un caso especial: Almirante Brown. Siempre sale con la obligación de ganar, de llegar a las finales y de salir campeón, tal es así que es el barrio más ganador de la historia, con más de 30 títulos. Como no tienen una sede muchos de esos trofeos se extraviaron, pero lo vivido permanece en la memoria.

Precisamente, el equipo del barrio Las Flores viene de salir campeón ante Nehuén, cuando se impuso con autoridad 2 a 0. Pero antes sufrió tres dolorosas derrotas en tres finales consecutivas: 7 a 1 contra Nehuén, 1 a 0 con Defensores del Guido y 3 a 1 con éste mismo rival. La carta de presentación de Brown es que siempre debe ser protagonista.

Entre algunos datos de colores, Almirante Brown se llama así por el nombre de la plaza y eso contrasta con otros clubes que directamente son bautizados con el mismo nombre del barrio. Su camiseta es albiceleste pero no por los colores del cielo ni por la Selección Argentina: a sus fundadores se les ocurrió que sea así por la etiqueta de la cerveza Quilmes.

Y el jugador más longevo, de 49 años, es el propio presidente del club Héctor "El Cochero" López, como si el propio D' Onofrio jugara para River o Ameal para Boca.

Charla con los referentes

Nacieron con una pelota debajo del brazo. Gambetearon a más de uno en el patio de la Escuela 352. Son gallinas o xeneizes, pero hoy defienden en cada dividida a los colores de Las Flores. Dialogamos con los caciques de Brown y con su DT Juan Pablo Relmuan.

Facundo "Cachi" Calvo, el 9 de Brown y goleador indiscutido, juega en el barrio desde los 13 años. Hoy tiene 29, por lo que hace más de una década que viste la albiceleste y le tocó vivir amargas y dulces. Su referente es Martín Palermo, aunque es hincha de River. "Era terrible goleador, no había con qué darle", dijo.

"Cachi" ya fue varias veces a la Fuente Pucará por las copas ganadas y relató: "Salir campeón con el barrio es lo mejor que te puede pasar. Yo tengo varios campeonatos con el barrio y es lo mejor. Vos entrenas, te dedicas todo el tiempo para poder ganar y cuando se te da es lo más lindo. Yo nací acá, me crié acá, vi cómo fundaron al club, seguí a los más viejos y acá estamos para hacer lo que se venía haciendo antes".

El Palermo de Brown también invitó a los más chicos a la escuelita de fútbol del barrio Las Flores, para las categorías 2014-2015 hasta la 2004 y 2005.

Alejandro Huenul, de 27 años, es volante de 8 por afuera aunque a veces también es 5 según la necesidad del equipo. Milita en el club desde los 14. Debutó en Primera en una semifinal y le puso el pecho a las balas, jugando de 3. Tiene como referente al mendocino Enzo Pérez.

El 8 narró que cada domingo es especial. Se repite la misma rutina previo al partido, como una cábala. Asado con la familia y un brindis con un vaso de cerveza con su tío. Después en la cancha sale vacío. El mensaje que ya se le baja a las categorías inferiores es divertirse en el campo de juego, pero el esfuerzo no se negocia.

Diego Huenumil (32) es otra figura que se ganó el cariño de la gente. Es enganche y hace cuatro años que está en el club. En los primeros dos no pudo estar por lesiones, pero pudo volver. En su retorno perdió una final y también dio la vuelta olímpica. En su caso jugó en otros clubes de barrio y en la Liga Rionegrina, pero indicó que nada se compara con el ambiente de Las Flores. Sus referentes: Riquelme y el Burrito Ortega.

El hincha de River opinó que cada domingo que hay que jugar se vive con una ansiedad única, que no se puede comparar ni siquiera con la antesala de un partido del Millonario de Gallardo. "Para mí es diferente, mirando el partido sos hincha, pero adentro de la cancha ya estás en el juego".

El cuarto entrevistado es José "El Colo" Miler. El 1, el de la tarea más difícil, el que siempre está en el ojo de la tormenta si tiene un error y tiene pocos reconocimientos cuando impide los gritos de gloria. Fue la valla menos vencida en el anterior torneo, pero ya piensa que eso es historia y buscará superarse en este nuevo campeonato. Arrancó bien, ya que San Javier en la primera fecha no lo pudo torcer. Está desde los 14 y tiene como referentes a las leyendas del club barrial.

Respecto a qué siente jugar para el barrio, señaló: "Para mí es todo, yo salí de muy chico de la escuela de Sol, a los 12 dejé y empecé acá. Una persona que ya no está, Gabriel Huenul, me dio la posibilidad y sigo acá gracias a Juanpy, a mi familia y a la gente. Jugar en el barrio es lo más lindo que hay, por la gente que lleva y voy a dar lo mejor hasta que me den las patas".

"El Colo" citó: "Esto se hace con el corazón, además tenés que buscar sponsors aunque como nosotros siempre estamos peleando algo se nos están sumando. Tenemos un equipo que siempre intenta ser protagonista, jamás bajamos la cabeza, somos un barrio chico pero le tenemos mucho amor".

Toda la carne en el asador arriba

El técnico Relmuan, con 42 años, está en la dirección desde hace una década. Su profesión es de pintor, pero parece un matemático porque en su cabeza siempre está pensando en el equipo para plantar, cómo van las tablas, la propuesta del rival...

Destacó que el último campeonato fue especial "porque veníamos de tres golpes duros, el club nunca había perdido una final y nos tocó tres seguidas y para la gente es duro, más teniendo a muchos jugadores del club que lo sintieron mucho".

Cada uno que se pone la albiceleste "tiene la presión de salir campeón otra vez, acá tenés que salir campeón, el club te lleva a eso". Esa mentalidad fue transmitida desde los inicios, ya que apenas se produjo su nacimiento consiguieron el primer tricampeonato de un combinado barrial: en 1998, 1999 y 2000, con 45 partidos invictos.

En los resultados mucho tiene que ver la hinchada: "La gente nos sigue a todas las canchas todos los domingos y las fiestas que hacen son una cosa increíble. Los jugadores tienen que estar contentos por las locuras que hace la gente y no sé si la van a poder vivir en otro club". Entre los delirios de la pasión por Brown, contrataron una avioneta para dejar un mensaje desde el aire, coparon toda la cancha de Sol de Mayo y perdiendo una final 7 a 1 no dejaron de alentar hasta el pitazo final.

¿Y cómo juega Brown? Relmuan mencionó: "Tenemos un juego ofensivo, a mí me gusta jugar siempre con un enganche y con dos o tres delanteros. El equipo siempre va para adelante. Después como hay algunos jugadores que trabajan y no pueden estar, y jugas con un equipo que sabes las armas que tiene, le podes jugar de otra forma pero siempre con la responsabilidad de ganar".

A la vez que expuso que tiene la misma exigencia tanto en Segunda División como en Primera.

Y por último sostuvo que lo que hace como DT es por amor al club, dado que nadie saca rédito económico, todo es para saciar el hambre de gloria. "Dejo muchas cosas y me he dado cuenta ahora, por lo que trato de compensar con mi familia en lo que puedo, mucha gente no sabe que dejas un montón de cosas como los hijos, proyectos que van a salir pero los dejas de lado, uno hace un montón de cosas por el club", al tiempo que nunca tiró la toalla porque en el plantel se formó una segunda familia y la familia no se abandona.

Chofer, portero, albañil, pintor, gomero, esas son algunas de las profesiones y cada domingo es una fiesta porque la pelota empieza a rodar y no importa nada más.

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