DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN
La cartera sanitaria rionegrina se suma a recordando hábitos y claves saludables
Cada 16 de octubre desde el año 1979 se conmemora el Día Mundial de la Alimentación, una celebración promovida por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con el claro objetivo de disminuir el hambre en el mundo, propósito que también busca la Agenda 2030 con su meta de hambre cero.
Por ese motivo, desde el área de Enfermedades Crónicas No Transmisibles del Ministerio de Salud de Río Negro se formularon una serie de recomendaciones tomando en cuenta el acontecimiento de mañana.
Indica que dentro de las posibilidades hay que realizar compra local, eligiendo frutas y verduras de estación, porque tienen frescura garantizada, ya que las consumimos en su época de recolección sin haber sido conservadas por largos períodos de tiempo en cámaras frigoríficas.
Es su mejor momento y esto se refleja en su sabor y nutrientes. Que sean recogidas antes de tiempo influye en su grado de madurez, en la cantidad de azúcares y en buena parte de su contenido vitamínico y mineral.
“Estimulemos el cocinar en casa, nos recuerda nuestra infancia y conecta con aquellas recetas tradicionales y caseras de nuestros antepasados que se basaban en productos locales y de temporada. Al comer en casa, está en tu mano reducir lo innecesario, especialmente los azúcares, las grasas o la sal. Tienes un control mucho más real de lo que comes”, destacan especialistas del área.
Plantean que “la comida es mucho más que algo que sabe bien y llena tu estómago. Cocinar tus propios alimentos, si además tratas de informarte sobre ellos, te ayudará a aprender qué alimentos tienen más contenido en nutrientes como hidratos, proteínas, vitaminas y minerales entre otros”.
Además, sostienen que “cocinar puede ser un arte que te ayude a desarrollar tu creatividad, probando recetas y combinando ingredientes para satisfacer nuestros gustos”.
Por último, señalan que “los alimentos de estación suelen ser los más económicos. Al respetar su ciclo de producción, en el período concreto del año en que se desarrollan, estos productos aumentan su disponibilidad en el mercado. Por ende, aumenta la oferta, disminuye el precio”.