2021-04-23

Denunciaron que Juniors planeó hacer otra masacre en el psiquiátrico donde asiste

La madre de uno de sus compañeros dijo que su hijo encontró un cuaderno con tenebrosas anotaciones. La Justicia lo desestimó.

A casi 17 años de la masacre en el colegio Islas Malvinas, donde Juniors Rafael Solich mató a tres compañeros e hirió a otros chicos, aún continúa la herida abierta.

Murieron Sandra Nuñez, Evangelina Miranda y Federico Ponce, quienes permanecen en el recuerdo de toda la comunidad, no solamente en los ya despintados murales de la entrada de la escuela. En tanto, Nicolás Leonardi, Natalia Salomón, Cintia Casasola, Pablo Saldías y Rodrigo Torres sufrieron heridas de diversa magnitud.

Miguel Braillard y Pablo Morosi son dos de los periodistas que más saben sobre este caso y al cumplirse una década del crimen presentaron el libro "Juniors", donde consta todo el expediente judicial de forma detallada.

Dialogamos con Braillard, quien el pasado 25 de marzo volvió a escribir sobre Juniors en el diario La Nación y reveló una aterradora situación. 

Es que en enero último uno de sus compañeros de habitación, en la clínica donde permanece internado en La Plata, dijo que descubrió en un cuaderno de su propiedad que Juniors había planeado otro ataque dentro del neuropsiquiátrico. 

La madre del chico lo denunció en tribunales. Pero la fiscal Virginia Bravo comunicó que no se pudo reunir evidencia que indicara la existencia de una tentativa semejante y se archivó la causa.

Braillard detalló: "Una mamá de uno de los chicos internados, denunció que el hijo le transmitió que había visto un cuaderno donde él había escrito esa intención de matar a sus compañeros. Pero la Fiscalía la desestimó porque encontraron el supuesto cuaderno y no encontraron nada".

"Fueron dichos de parte de la mamá de uno de los compañeros, que se volcaron a una denuncia y la investigación no arrojó resultados, no se pudo comprobar que haya ocurrido tal hecho" añadió.

Las hojas pudieron ser arrancadas y tiradas a la basura o podría haber sido una fábula alimentada por el misterioso halo que cubre al maragato. La Justicia optó por creer lo segundo.

La otra novedad que salió a la luz es que Juniors fue papá de un varón hace poco, luego de una relación con una chica platense. Aunque nunca pudo volver a llevar una vida normal, consiguiendo un empleo y ni siquiera alcanzó a terminar la secundaria.

¿Bullying, maltrato familiar o ambos?

En el libro "Juniors", una pieza imperdible para estudiar lo que pasó el fatídico 28 de septiembre de 2004, el tirador habló con la jueza Alicia Ramallo y confesó que "desde séptimo grado pensaba hacer algo así”.

Más allá de que mucho se habla de un presunto bullying, Juniors nunca habló de esa cuestión en todo el expediente. Braillard contó al respecto: "Yo creo que los chicos le tenían cierto respeto o temor, porque era distinto a ellos, pero no se registró que le hacían bullying".

Asimismo, explicó: "Él sufrió mucho maltrato familiar de parte del padre, que le pegaba con un machete cuando era niño y después de más grande. Era muy riguroso. A Juniors le gustaba cierta literatura y cierta música y el padre trataba de que no leyera o no escuchara determinada música".

"Era un padre de Prefectura, con una educación militar más rigurosa y Juniors sufría mucha violencia física" planteó.

Por otro lado, mencionó que esta matanza fue un cimbronazo porque fue la primera en Latinoamérica y fue "en un pueblo como Patagones que es muy tranquilo, con gente buenísima y tiene pura paz".

Implosión

La Masacre de Patagones volvió a estar en debate luego de la realización de la película "Implosión", del director maragato Javier Van de Couter, que narra los hechos desde una ficción y con la búsqueda de Juniors por parte de dos sobrevivientes. Sin embargo, lo que pasó el 28 de septiembre de 2004 nunca dejó de ser un tema que aún duele.

Rodrigo Torres, uno de los chicos que se salvó, dijo a Infobae: "A mí me cuesta mucho leer las entrevistas y ver los comentarios de gente que todavía no toma conciencia de lo que puede llegar a ser, entonces me jode un montón, pero la verdad es que no hubo bullying. Creo que es necesario poder tener paciencia y aclarar a la hora de decir que no hubo bullying, pero me cansa. Si quieren buscarle una explicación y tener de víctima al victimario está perfecto, o pueden pensar lo que quieran, pero no hubo bullying".

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