2021-04-05

Rubén Cabrera: "Jamás me arrepentiré de haber ofrecido mi juventud a mi patria"

Rubén Cabrera se toma una pausa en  su día para recordar qué hacía, un día como el de hoy, pero de hace 39 años atrás. 

La causa Malvinas sigue vigente, mas para un ex combatiente como él, que tuvo la fortuna de volver con vida de las islas, rehacerla y contar la experiencia para que con su aporte, seguir malvinizando. 

Como lo había hecho el día de la recuperación de las islas, el 2 de abril, y durante varios días consecutivos, junto a su tropa izaban el pabellón nacional, mientas se afincaban en una zona cercana al aeropuerto para proteger y ayudar en las tareas de abastimiento que llegaban desde el continente por el aire.

Relató las dificultades que se presentaban para las guaridas, las denominadas "pozo de zorro", a causa del suelo con humedad que atravesaba sus calzados y sus ropas. 

"Usábamos cartón para frenar la humedad", cuenta Cabera, antes de adentrarse en cuestiones mas profundas que marcaron su paso por el archipiélago. 

"Pensábamos que era solo un tiempo y nada mas, que en breve iba a llegar nuestro relevo, que la guerra iba a terminar pronto porque el papa (Juan Pablo II) había de interceder, pero nos quedamos hasta el final", continuó con su relato Rubén Darío Cabrera. 

"A 39 años tengo este recuerdo, y hay mucho para contar, como el privilegio de haber izado el pabellón nacional en nuestras islas, después de 150 años de ocupación extranjera", agregó. 

Recordó también que al "Regimiento de Infantería 25", al que él pertenecía, le llegó en tres oportunidades la posibilidad del relevo. "Siempre el turco Seineldin decía que no nos íbamos, que seguíamos en las islas", dijo. 

Mas escabroso, el recuerdo latente de la muerte cerca con las bombas de los barcos que impactaban a pocos metros. 

"Querían destituir la pista para que nosotros no tengamos abastecimiento", continuó. 

Finalizada la guerra, Cabrera estuvo prisionero varios días. Volvió en barco al continente. Según dice, acostumbrado a beber agua mezclada con sedimento de petroleo, sufrió cuando le ofrecieron agua limpia. 

"Tuvimos el beneficio de venir como soldados. Yo solo soy eso. Un soldado que con 18 años que me tocó estar defendiendo a mi patria. Nunca me voy a arrepentir de haberle dado parte de mi juventud a mi país". 

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