2020-09-06

7 Consejos para el cuidado de bebés recién nacidos

En esos primeros días cuando todo es nuevo, estas estrategias pueden ayudar a tener mejores días

 

La llegada del bebé cambia la vida y como dicen por ahí " no hay manual para ser padres y madres". Cuando se habla del cuidado en la época de recién nacidos, es habitual escuchar cuándo se les corta las uñas, si hay que cortarles el pelo, cuándo ponerles crema hidratante, cada cuánto bañarles, cómo hacerlo, etc. Hoy compartimos algunos datos de interés que te pueden ser de utilidad:

 

1. La cura del cordón umbilical

El cordón umbilical, al dejar de recibir aporte sanguíneo se momifica y acaba cayendo pasados unos días. El cómo curarlo depende un poco del hospital en que el bebé nazca, pues hay quien recomienda utilizar alcohol de 70ºC, hay quien dice que solo agua y jabón y hay quien dice que no hace falta hacer nada.

 

Todas las soluciones son correctas, pues en una revisión de estudios realizada por la OMS en 2004, en que se incluyeron 22 estudios con 8.959 bebés, vieron que era indiferente cómo se curara el ombligo al comparar el uso de antiséptico con el cuidado del cordón en seco. Así que en el fondo da igual cómo curarlo (siempre que no se utilice povidona yodada). En caso de que huela mal o supure, es necesario llevarlo al pediatra.

 

2. La ropa en los primeros días

¿Abrigar o no abrigar? Durante los primeros días es interesante tener al bebé relativamente abrigado,  viene del útero materno donde estaba a una temperatura alta en comparación con el exterior. Hay que tener claro que estamos en un ambiente donde no puede pasar frío. Lo ideal en este sentido es tocarles la zona del cuello y la espalda. Así sabremos si están confortables o si tienen frío o calor.

 

3. El baño

Durante mucho tiempo los bebés se bañaban cada día tanto por higiene como por aquello de que se quede relajado antes de ir a dormir. La realidad es que no todos se relajan  y bañarlos todos los días puede ser demasiado. Y es que el baño reseca la piel, elimina las bacterias naturales que tenemos y muchos bebés sufren después las consecuencias, en forma de eccemas e infecciones cutáneas. Queda en cada familia corroborar con su pediatra lo más aconsejable de acuerdo a cada caso particular. ¿Que cómo bañar al bebé? Con el agua a temperatura adecuada (unos 36 grados), en un lugar donde no haga frío y con todo preparado para después. 

 

4. El cuidado de las uñas

En las uñas no hay que hacer nada especial más allá de cortarlas cuando haga falta. Muchos padres creen que no se pueden cortar hasta que los bebés tienen un mes, o una edad específica. Lo cierto es que no hay una edad mínima para cortar las uñas de un bebé. Es más bien una cuestión de lógica. Si el bebé tiene las uñas largas se cortan, tenga la edad que tenga.

 

Puede hacerse con una lima o puede hacerse con unas tijeras de punta redonda y es mejor hacerlo en algún momento que esté relativamente tranquilo. De todas maneras, tenemos que sujetar bien su mano, no sea que un movimiento nos lleve a cortar lo que no debemos.

 

5. Los ojos, las orejas y la nariz

Con los ojos, las orejas y la nariz no hay que hacer nada, pero en caso de que haga falta, vale la pena saber cómo hacerlo. Si hay legañas, que al principio puede ser habitual porque los conductos lagrimales no siempre funcionan bien y no limpian el ojo como debieran, se limpian con un poco de suero y con una gasa que limpie de dentro hacia afuera y luego tirándola (solo una pasada por gasa).

 

Si vemos cera, solo limpiar la parte de cera que veamos, la del exterior, y mejor no usar isopos.

 

En el caso de la nariz, si notamos que tiene moquitos y no respira bien, dado que ellos no sacan los mocos voluntariamente, se recomienda utilizar suero fisiológico. El modo menos agresivo de hacerlo es echarlo poco a poco, gota a gota, por los orificios nasales, de manera que el moco se vaya diluyendo y salga más fácilmente por la nariz o bien se lo trague.

 

6. El lavado de la ropa del bebé

La piel de los bebés es bastante delicada y suele responder fácilmente a cualquier "agresión". Para evitar posibles reacciones, es recomendable lavar la ropa del bebé por separado, asegurarnos de que se aclara bien y de ser posible no utilizar suavizante porque provoca muchas reacciones alérgicas en la piel (granitos, enrojecimiento, etc.). Conviene hacer lo mismo con sus sábanas y mantitas y con las nuestras si el niño acaba en nuestra cama o duerme alguna siesta en ella.

 

7. Cortar o no cortar el pelo

El corte del pelo del bebé se hace también por una cuestión de estética. En los primeros meses suele caerse gran parte del pelo de bebé y muchos se quedan prácticamente calvos. Luego, hacia los seis meses, empieza a salir el pelo definitivo. Cortarlo no hará que el pelo salga más fuerte, así que solo se hace si los padres consideran que el bebé estará mejor con el pelo corto. Para ello deben utilizarse tijeras con la punta redonda (la cuchilla está totalmente desaconsejada y el cortapelo puede hacerle daño) y tener al bebé tranquilo para no hacerle daño.

 

Foto: Pixibay

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