Hipódromo: hay muchas expectativas por la inminente creación del Centro de Equinoterapia
La semana pasada publicamos un informe en el que adelantamos que pronto se creará un Centro de Equinoterapia gratuito en el Hipodrómo de Viedma. La noticia generó una enorme repercusión entre los vecinos y fue agradecida al unísono.
Ahora Alfredo Jadresic, padre de una niña que realiza equinoterapia, dialogó en Días Distintos por Radio Noticias sobre los múltiples beneficios de esta actividad.
Al respecto, expresó: "Yo tengo una nena con problemas motrices y en el tiempo que estuvimos concurriendo a un establecimiento le hizo muy bien, la relajó mucho. Nosotros también concurríamos al Hospital para llevarla a una terapia y vimos que lo que le hacia mejor era la equinoterapia porque se relajaba más, a la noche dormía más estirada".
Explicó en ese sentido: "Cuando la llevábamos al consultorio ella se enojaba y por ahí había que suspender la sesión de rehabilitación que tenía, en cambio la equinoterapia a ella le gustaba. A mí me habían comentado lo que era, pero por ahí uno no lo palpa y no cree lo que puede llegar a pasar, pero es impresionante la relación entre el caballo y ella".
A pesar de sus avances, Jadresic indicó que su hija estuvo dos años y debió abandonar la equinoterapia porque no podían solventar sus gastos, que se estima que son de 1.500 pesos por sesiones de 40 minutos.
Por este motivo, valoró el proyecto próximo a ejecutarse en el Hipódromo: "Pagar las sesiones por mes se hace difícil y son impresionantes los resultados que se logran".
Señaló en esa órbita: "Mi hija fue apadrinada por dos años y le pagaban las sesiones y dijimos que era una lástima tener que dejar el tratamiento porque vimos resultados impresionantes", por lo que el padre se mostró ansioso por esta iniciativa que le devolverá a su hija la chance de poder volver a subirse arriba de un caballo.
Vale recordar que la psicóloga y autora del proyecto, Laura D'Stefano explicó que la equinoterapia trae consigo beneficios comprobados como en las movilidades de las personas, en el desarrollo del tono muscular y en la postura.
Otro punto interesante es que el movimiento del caballo al caminar es el mismo que realizamos las personas cuando caminamos, razón por la cual “una persona que está reducida en su capacidad de caminar se sube a un caballo y vuelve a experimentar esa sensación. Eso desde lo físico, lo emocional y lo psicológico tiene un plus”.
Sobre su experiencia personal, la psicóloga narró: “He visto muchos avances en muchos chicos y también he visto la emoción que tienen los pacientes al llegar a la sesión de equinoterapia, que llegan con una alegría, con unas ansias de ver al caballo, de tocarlo, de relacionarse con él, que quizás en otros tipos de terapias la predisposición es otra, no vienen con esa alegría. Esa alegría es emocionante y es emocionante cómo se forma el vínculo entre el animal y la persona”.