2019-04-28

“Nos debemos una vida libre de violencia”

Casi 1400 hombres fueron denunciados en los 17 Juzgados de Paz por violencia doméstica en 2018. Desde la Oficina de Género del Poder Judicial, Beatriz Mosqueira analizó los números de este terrible flagelo.

 


Por Mariano Herrera
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Hace algunas semanas desde el Poder Judicial se brindó información respecto a violencia doméstica en la provincia y en ese sentido se dijo que de los 17 Juzgados de Paz surge que en el último año se recibieron 1763 causas. Las cifras no incluyen las ciudades cabeceras y aquellas de registro manual.


El 82,87 por ciento de las denuncias fueron radicadas por mujeres y el 17,13 por ciento de los casos son hombres los que denuncian.


En ese sentido se señaló que 1398 hombres fueron denunciados por este flagelo.


Los números hablan de una gran cantidad de casos de violencia pero también invita a otra lectura y es la que refiere a que hay un crecimiento de denuncias, es decir hay menos naturalización de la violencia y más mujeres que se animan a denunciarla.


Ahora bien, lo importante de todo esto es saber qué se hace y qué se puede hacer con estas cifras para aminorarlas.


Al respecto, Noticias de la Costa habló con Beatriz Mosqueira, coordinadora de la Oficina de Género del Poder Judicial quien manifestó “Yo creo que ya el tener un dato es importante en sí mismo, nosotros el Poder Judicial y el Poder Judicial de Río Negro particularmente a partir de la adhesión a la ley 26485 uno de los puntos reglamentados es justamente la exigencia al Poder Judicial que dé datos públicos de las causas de violencia. O sea que el Poder Judicial de Río Negro en este sentido está dando esta respuesta y publicando sus datos”.


En cuanto a esa respuesta por parte del Poder Judicial con los datos en la mano, Mosqueira describió cuestiones en las que ya se viene trabajando.


“En principio se duplicaron las secretarías de los Juzgados de Familia que son boca de toma de denuncia en el marco de la ley 30 40 de violencia familiar. Luego también se crearon las OTIF como experiencia piloto en Bariloche y ya hay una acordada del Superior Tribunal para que en todas las ciudades cabeceras de circunscripción existan estas oficinas”.


OTIF se le llama a la Oficina de Tramitación Integral del Fuero de Familia y además de eso, agregó, es de particular importancia la acordada que refiere a la adhesión a la Ley Micaela.


Esta ley estipula la creación del Programa Nacional Permanente de Capacitación Institucional en Género y Violencia contra las Mujeres. El objetivo es el de capacitar y sensibilizar a todos los funcionarios públicos de todos los niveles del Estado.


“Entonces con este dato que es un dato relevante, cualquier dato de violencia es relevante porque atraviesa la vida de una persona, el Poder Judicial de Río Negro ha tomado cartas en el asunto y ha manejado su política institucional, su política de estrategias y de género en este sentido. Me parece que esto es lo importante, está el dato, el dato ha aumentado, esto tiene que ver también con que a partir de la formación, del conocimiento, como empoderamiento, las personas empiezan a dejar de naturalizar cuestiones que hasta hace muy poco tiempo estaban naturalizadas, no visibilizadas, y por ende no denunciadas. Entonces todas estas cosas nos dicen los números fríos”.


Datos públicos
Consultada sobre cómo se llegó a este presente respecto a todo lo que se viene haciendo desde la Justicia, Mosqueira resaltó que en primer lugar con trabajo y por sobre todas las cosas asumiendo el compromiso y la responsabilidad de tener datos y que los mismos sean públicos


“Estos datos van fluctuando, hay un compromiso institucional de decir con números dónde estamos parados y todos estos números que se ven reflejados en este compromiso institucional y en esta política institucional de cumplir además con lo que dice la ley, permiten llevar adelante políticas judiciales que son políticas públicas a la hora de pensar en presupuestos y asignarlos a este tipo de problemáticas. Sabemos que la violencia es transversal, que atraviesa no solamente a la persona sino al grupo conviviente, esto es niños, niñas y adolescentes, adultos mayores, diferentes intersecciones que también pueden ser personas con discapacidad entre otros y otras”.


Sumado a ello, comentó que el compromiso institucional y político que el Poder Judicial tiene, lleva en sí mismo todas las connotaciones y perfiles descriptos.


“Las que describo son todas políticas de este año precisamente que se están llevando adelante. Aparte de que los datos sean públicos, no solamente nos quedamos con el dato sino que en este sentido se duplicaron las secretarías de los Juzgados de Familia, se creó la OTIF como oficina de trámite integral en los Juzgados de Familia. Debo decir que este proyecto que inició de manera piloto en la ciudad de Bariloche tiene un 85 por ciento de conformidad en las encuestas que se hicieron para saber el nivel de conformidad de esta política implementada. Además de eso, al ley Micaela, además de eso la atención y las bocas de acceso a Justicia en la provincia de Río Negro. Es de las provincias que más bocas de acceso a justicia tiene. No nos olvidemos que hay oficinas de atención al ciudadano, centros judiciales de mediación, oficinas de atención a la víctima en la Procuración General. O sea el Poder Judicial de Río Negro se ha parado en estos datos y ha generado políticas internas y de acceso a justicia en el sentido que acabo de describir”.


El trabajo con el agresor y el crecimiento de las denuncias
Un tema importante en la problemática de violencia de género tiene que ver con cómo trabajar con el agresor. “La función del Poder Judicial es justamente tomar la denuncia en este caso e indicar el tratamiento a través de medidas cautelares o a través de tratamientos en grupos de hombres violentos y demás. Pero sin embargo, advirtiendo de esta necesidad, la función del tratamiento y del seguimiento no es del Poder Judicial precisamente sino que es del Poder Ejecutivo a través de sus bocas de tratamiento de hombres violentos. El Poder Judicial lo muestra y lo indica, luego el tratamiento no es responsabilidad ni competencia del Poder Judicial”.


Retomando la cuestión de las denuncias de las mujeres, hay un crecimiento exponencial año tras año “Claro que sí y tiene que ver con este análisis que hicimos inicialmente. Este crecimiento tiene que ver con que se han dejado de naturalizar cuestiones. Yo no me olvido del título de un libro de hace más o menos 30 años, que se llama “Mi marido me pega lo necesario”. No estamos hablando de 200 años, estamos hablando de tan solo 30 años. Que hayamos hecho este salto cuanti y cualitativo de respuesta, de atención, de interpretación me parece que es muy importante. Igual creo que el objetivo y el horizonte debe ser el dato cero con lo cual todavía hay mucho para hacer y para trabajar porque esto es una cuestión que nos atraviesa, es cultural y hay que desandarla, hay que trabajarla, conocerla, estudiarla. Tiene que pasar por todos esos estadios y sobre todo una instancia de deconstrucción y revisión de estereotipos que tienden a naturalizar estas expresiones de violencia que se manifiestan en los números”.


Acerca de cómo llegar a ese dato cero, Mosqueira concluyó “Depende de cada uno y cada una de nosotros, las instituciones, y sus funciones deben colaborar con estas políticas. Pero en la medida que nosotros revisemos, interpretemos, trabajemos, que concienticemos y nos entrenemos en este tipo de datos, esto va a dejar de ser una aspiración y va a ser una realidad. En definitiva esto es un derecho humano, la vida libre de violencia. Nos debemos una vida libre de violencia, todavía falta mucho”.
 

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