2016-09-10

Las lolas grandes ya no son sinónimo de belleza

El prototipo de belleza de los pechos desproporcionadamente grandes pasaron de moda entre las mujeres y, de hecho, las nuevas tendencias apuntan a un creciente uso del quirófano para reducir el tamaño de los pechos.

 

Jimena Cyrulnik afirmó que los pechos enormes ya no se usan más y encendió la polémica sobre el tamaño adecuado. Con un metro y 64 centímetros de altura cambió de parecer y quiere otro cuerpo. "Las voy a hacer más chicas porque las grandes ya pasaron de moda", sostuvo.


Son muchas las famosas que confesaron haber elegido el mismo camino como Georgina Barbarossa, María Eugenia Ritó, Karina Jelinek, entre otras que por distintas razones tomaron la decisión. Unas porque veían matronas, otras porque querían una imagen más estilizadas y glamorosas, lo cierto es que las lolas grandes ya no son sinónimo de belleza y buen gusto.

 

Según especialistas hasta hace muy poco tiempo la demanda más habitual solía ser mamas de entre 300 ó 400 gramos, un tamaño que a veces no se ajusta con el cuerpo de las pacientes. Esta nueva moda provoca que las mujeres comienzan a elegir implantes más pequeños y más adecuados a sus proporciones.


Explican que tras quitar los implantes muy grandes es habitual que haya un exceso de piel y la paciente tenga que someterse a una mastopexia, lo que complica la intervención y hace necesarios nuevos tratamientos para evitar que el pecho sufra un efecto parecido al que vive tras un embarazo.


Quedaron atrás los años noventa, donde el volumen del busto era considerado una forma de llamar la atención, y actualmente la tendencia es que la forma esté de acuerdo a la estatura y a las medidas torácicas de la paciente. Los implantes mamarios muy grandes no dan una apariencia natural y la desproporción en el área del busto puede generar la sensación de estar con sobrepeso cuando no es así.


Las mujeres hoy prefieren un tamaño más armónico, quieren quedar bien tanto vestidas como desvestidas y no tener un aspecto grotesco que no resulta bello. Una belleza atemporal es un cuerpo armónico: si observamos las pinturas antiguas o esculturas nunca se veía unos bustos desproporcionados como un paradigma de belleza.


Los especialistas recomiendan tener en cuenta la altura de la paciente, el diámetro torácico, la posición de los pezones, la distancia entre ambas mamas, las características de la piel y las asimetrías preexistentes. Parece mucho más saludable y razonable que el implante se adapte al cuerpo y no el cuerpo al implante.


El tamaño más allá de la moda


Los cirujanos están bastante divididos en la cuestión del tamaño. Algunos están cambiando: de volúmenes grandes a volúmenes medianos. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) no recomienda volúmenes mayores a 400 cm cúbicos.


Las prótesis chicas son las recomendadas y siempre pensando en el tamaño y la contextura física del paciente.


La piel tiene un límite, porque la mama no tiene hueso ni tendón. Si se pone más peso en la mama, la misma estará más afectada por el peso de la gravedad. Las mamas grandes caen más rápido y entonces hay más riesgo de tener que volver a operar.


Es importante que los médicos aconsejen bien, si va una paciente que se quiere poner una prótesis gigante, corresponde que el especialista asesore acerca de las consecuencias de su decisión. 

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