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27/10/2026

Los carros gastronómicos de Viedma sienten la caída del consumo y el impacto del clima

Los trabajadores consultados describieron una baja en las ventas y dificultades para trasladar los aumentos a los precios.
Una actividad que también depende del movimiento de la costanera. Fotos: NoticiasNet.
Una actividad que también depende del movimiento de la costanera. Fotos: NoticiasNet.

La primavera suele ser una oportunidad para disfrutar de la costanera de Viedma, compartir una comida al aire libre y aprovechar los espacios recreativos junto al río Negro.

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Sin embargo, la actividad gastronómica que funciona en el parque Jorge Ferreira atraviesa un escenario complejo, marcado por la situación económica y las condiciones climáticas que en los últimos días dificultaron el disfrute de esos espacios.

NoticiasNet recorrió el paseo gastronómico y encontró a gran parte de los carros con las persianas bajas cerca de las 19. La consulta a trabajadores de distintos puestos permitió conocer cómo vienen las ventas, qué productos eligen los clientes y cuáles son las estrategias que sostienen para mantener la actividad.

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Aunque cada emprendimiento tiene sus particularidades, hay coincidencias: las ventas están bajas, los aumentos de los insumos no siempre pueden trasladarse a los precios finales y las familias cuidan cada vez más sus gastos. A eso se suman las dificultades que genera el frío y las jornadas de lluvia, en una propuesta que depende en buena medida de la circulación de personas por la costanera.



Las causas segun los gastronomicos

En Mr. Lomo, el lomito lidera las preferencias de los clientes precios parten de los $25.000 y las promociones son una de las herramientas para sostener las ventas. Al igual que la mayoria de los carros opta por el turno noche como la hora pico de venta para abrir y mantiene una clientela habitual, aunque sus trabajadores advirtieron que las transferencias y las tarjetas desplazaron al efectivo como medios de pago.

En D’Artagnan, los productos más elegidos son los panchos y las papas, dos de las alternativas más económicas del menú, ya que cuesta desde $5.000 y, aunque el puesto también abre al mediodía en algunas ocasiones, el movimiento en esa franja es escaso. Para reforzar los ingresos, durante los fines de semana extienden la atención con el after, de 00 a 8 de la mañana, cuando venden principalmente panchos, papas y hamburguesas. Según explicaron, ese turno “se volvió clave para acercarse al nivel de ventas” que alcanzaban en temporadas anteriores.

La apuesta por extender los horarios también aparece en La Mamba, aunque con resultados que no son los mismos que en otros años. Allí estimaron que las ventas bajaron entre un "20% y un 40%". El emprendimiento trabaja con hamburguesas y papas y conserva una clientela de familias que concurren desde hace tiempo.

En ese carro también observan que el consumo cambia a medida que avanza el mes, ya que aseguran que “cerca del día 25” las limitaciones económicas se sienten con mayor fuerza en los hogares y repercuten en las compras. La situación obliga a los clientes a priorizar determinados gastos y a los comerciantes a buscar un equilibrio entre los costos de funcionamiento y precios que no alejen todavía más a la demanda.

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En cuanto al after, tampoco ofrece el mismo resultado que antes. Según explicaron, quienes “salían de los boliches y se venían directo antes… ahora ya no” Desde su perspectiva, los cambios en las alternativas de entretenimiento y en la dinámica de la zona modificaron ese circuito de consumo nocturno.

El panorama no es idéntico en todos los puestos. El carro de waffles, que ofrece opciones dulces y saladas desde los $7.000, trabaja aproximadamente de 15 a 22 y encuentra buena parte de su público entre las familias que circulan por el parque después de actividades recreativas y escolares.

Desde el emprendimiento explicaron que intentan moderar los aumentos de precios y reconocieron que el clima influye en el movimiento. A diferencia de otros carros, no trabajan con aplicaciones de pedidos, porque priorizan la experiencia gastronómica que buscan ofrecer en el lugar.

Los costos de los insumos presionan sobre los emprendimientos, pero trasladar todos los incrementos al consumidor puede reducir todavía más las ventas. Al mismo tiempo, las promociones y las opciones más accesibles ganan protagonismo, mientras los medios de pago electrónicos desplazan al efectivo.

A ese escenario se suma un factor propio de la actividad al aire libre, como la lluvia y el frío condicionan la circulación por la costanera, reducen las oportunidades de sentarse a comer y dificultan el movimiento que los carros esperan recuperar con la llegada de los días más cálidos.

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