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ECONOMÍA

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23/10/2026

Fuerte caída de la economía en 2026: es la peor en 33 años con excepción de las crisis de 1995 y 2001

El último informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia reveló que la caída de la economía en los primeros ocho meses del año es la peor para la serie enero-agosto en los últimos 33 años.

El panorama económico actual de Argentina, liderado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, está marcado por una notable caída que rivaliza con las peores crisis del país en las últimas décadas. El relato oficialista de un modelo económico en auge choca con la cruda realidad de los números que mes tras mes hacen tambalear dicho esquema.

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Según revelan las estadísticas, los primeros ocho meses de este 2026 registran una caída en la actividad económica comparable solo con los críticos años de la crisis del "Efecto Tequila" en 1995 y el colapso general de 2001, así como con la pandemia en 2020.

Informes económicos han confirmado que la pretendida recuperación económica no logra despegar. Datos del Banco Provincia evidencian que, tras descensos en julio, la economía sufrió un retroceso de apenas +0,1% en agosto. Un contraste abrupto dejaría el nivel de actividad 3,9% por debajo de los registros de diciembre del año pasado. Esta trayectoria hace de 2026 uno de los periodos con peor rendimiento desde 1993, solo superado por hitos de calamidad como el 2020 pandémico y 2001.

Acentuando la preocupación, la recuperación prevista para el último cuatrimestre es un panorama improbable. Situaciones paralelas como 1995 experimentaron leves repuntes al final del año, algo que maquilló un poco las cifras totales. Sin embargo, no se puede esperar una recuperación similar actualmente, según destaca el estudio sectorial.

Los informes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) añaden que la caída es generalizada, abarcando casi todas las ramas de la actividad económica. Únicamente "Minas y canteras", "Hoteles y restaurantes" y "Servicios sociales y de salud" escaparon de esta tendencia negativa, pero juzgar por el reducido peso que tienen sobre el total del tejido económico, las mismas tienen escaso impacto que pueda compensar el deterioro de otros sectores vitales como "Industria", "Construcción" y "Comercio". Sectores que contribuyen en un 35% al Producto Interno Bruto.

Una recuperación del motor económico, tanto por el lado de la demanda como de la oferta, resulta lejana. El estancamiento del salario real y el magro crecimiento del crédito a consumidores y empresas desafían la sostenibilidad a corto plazo. Además, la capacidad de generar empleo imposibilito impulsar las fuerzas productivas a niveles de antaño.

El laberintico campo económico requiere no solo de esfuerzos puntuales de ciertos subsectores “como los resultados positivos en el sector minero“ sino una respuesta integral y sincronizada a nivel macroeconómico para alcanzar el oxígeno necesario y revertir definitivamente esta espiral negativa.