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15/10/2026

Las llamas consumieron su hogar y ahora luchan por reconstruir sus vidas

Juan Emanuel Rojas estaba trabajando como taxista cuando su pareja le avisó que salía humo de la casilla de madera. Sus dos hijos, de cuatro y ocho años, lograron salir a tiempo durante la madrugada del martes en la Toma ARA San Juan, y se salvaron de milagro.
Rojas apeló a un matafuego pero de nada sirvió. Una sugerencia preventiva transmitida por el taxista a su familia surtió efectos para que nadie salga dañado. Fotos Vanesa Schwemmler para NoticiasNet.
Rojas apeló a un matafuego pero de nada sirvió. Una sugerencia preventiva transmitida por el taxista a su familia surtió efectos para que nadie salga dañado. Fotos Vanesa Schwemmler para NoticiasNet.

Fue devastador. Un incendio avanzó tan rápido que no les dio tiempo de rescatar casi nada. Juan Emanuel Rojas, un taxista de 37 años, estaba trabajando cerca de su casa cuando recibió el aviso de su pareja: había humo en la vivienda. Salió enseguida, pero al llegar se encontró con sus dos hijos y su pareja afuera, descalzos y en pijama. La casilla ya estaba envuelta en llamas.

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El siniestro ocurrió el martes 13 de octubre, a las 12.08, en una vivienda de madera ubicada en la calle 17 de la toma Ara San Juan de Viedma. Juan Emanuel ahora recuerda con exactitud esa “maldita” fecha y el horario exacto. La familia sufrió pérdidas totales y ahora necesita ayuda para reconstruir su hogar.

“Fue rapidísimo. Cuando llegué ya estaban los niños afuera. Salieron así, con lo puesto, en pijama, descalzos. Mi señora también estaba descalza y no hubo tiempo de nada”, contó el taxista en diálogo con NoticiasNet.

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Según relató, la familia había llevado una perrita pequeña hacía poco tiempo y creen que, mientras jugaba, pudo haber tirado una estufa eléctrica que estaba encendida en una habitación. Debajo había una alfombra y, de acuerdo con su testimonio, eso habría facilitado que el fuego se propagara rápidamente.

La unidad habitacional era una casilla construida íntegramente de madera, por lo que las llamas avanzaron en muy poco tiempo. Cuando llegó, el hombre intentó combatir el incendio con el matafuego que llevaba en el auto. Incluso sufrió algunas quemaduras, pero no pudo hacer demasiado frente a la velocidad con la que se extendía el fuego.

“Quería, de última, agarrar alguna cosita, pero no me dio tiempo de nada”, recordó, aunque señaló que lo más importante fue la salud de su familia: “Siempre les hablamos: si llega a pasar algo, ustedes salgan afuera y no agarren nada. Lo más importante era eso”, explicó. Los chicos, de cuatro y ocho años, lograron salir a tiempo junto a su mamá.

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Perdieron todo y ahora necesitan materiales

Un lavarropas, una cocina y algunas herramientas llenas de hollín, parte de lo que se pudo rescatar tras el siniestro. 

 

Después del siniestro, la familia se instaló temporalmente en la casa de un pariente mientras intenta encontrar la manera de reconstruir su vivienda. Aunque algunos objetos quedaron entre los restos, todavía no saben si podrán volver a utilizarlos, entre ellos una cocina y un lavarropas.

Por eso, una de las principales necesidades son materiales de construcción, especialmente tirantes que les permitan comenzar a levantar nuevamente la casa. “Uno parece que, cuando está lejos de la casa, extraña un montón. Y perder todo así, de una, es muy feo”, expresó.

En medio de la difícil situación, ya empezó a conseguir algunas cosas. Su madre le ofreció cerámicos que le habían sobrado de una construcción que nunca terminó, mientras que otros compañeros también se comprometieron a acercarle materiales.

La solidaridad de los taxistas y los vecinos

El taxista de 37 años valoró la colaboración de la gente, especialmente de sus compañeros del rubro. 

 

Después del incendio, los compañeros de trabajo de Juan Emanuel se acercaron para ayudarlo. Esa misma tarde colaboraron con la limpieza del terreno y juntaron los restos de la vivienda para despejar el lugar. También recibió el acompañamiento de vecinos del barrio, que le ofrecieron una mano para reconstruir la casa cuando consiga los materiales necesarios.

Además, el secretario de los taxistas, Jorge Razzari lo acompañó a realizar gestiones ante el municipio y otras autoridades para buscar asistencia. Según contó, también mantuvo una reunión con Walter Colombil, el empresario de Cementos del Valle, que se comprometió a colaborar.

Mientras tanto, Juan Emanuel sigue trabajando para sostener a los suyos. Contó a NoticiasNet que pasa prácticamente todo el día arriba del taxi: baja un rato al mediodía y vuelve cerca de las 16, para continuar hasta las 21 o 21.30 horas. “Antes, en el mediodía se podía hacer esa misma plata. Ahora tenés que estar todo el día. Es por la misma crisis que está pasando la gente, no le alcanza la plata”, señaló.

Cómo colaborar con la familia

Quienes puedan ayudar a Juan Emanuel y a su familia pueden realizar una transferencia al alias movil84.ema, a nombre de Juan Emanuel Rojas (cuenta de Uala). También pueden comunicarse al teléfono 2920268507, correspondiente a su pareja. O bien, acercar donaciones en Pomona 487, del barrio Santa Clara. La familia busca principalmente materiales para volver a construir su casa y recuperar, de a poco, algo de lo que perdió en el incendio.

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