Publicidad
 

ASTROLOGÍA

|
07/10/2026

Estas son las parejas que no sobrevivirán a Venus Retrógrado

Venus retrógrado del 3 de octubre al 13 de noviembre: todo lo que debes y no debes hacer.

El año 2026 trae consigo un fenómeno astrológico que promete remover las aguas de muchas relaciones: Venus retrógrado. Este movimiento planetario, que ocurrirá del 3 de octubre al 14 de noviembre, se producirá entre los signos de Escorpio y Libra, involucrando aspectos fundamentales como el deseo, la intimidad, la confianza y la autoestima en el ámbito amoroso.

Lejos de ser una simple barrera para aquellas parejas con una comunicación clara y un compromiso mutuo sólido, Venus retrógrado atuará más como un espejo, reflejando y amplificando cualquier pequeña imperfección debajo de la superficie.

Aquellas duplas del Zodiaco ya enfrentando ciertos retos encontrarán en este período un llamado urgente a la introspección y a la reevaluación de lo que realmente quieren en sus vidas amorosas. La clave estará en cuán armónico sea el baile entre emociones y actitudes establecidas. Caso contrario, el terreno abonado para el conflicto puede debilitar relaciones que solo sobreviven en la inercia cotidiana, más que en una conexión verdadera.

Entre las parejas que posiblemente se encuentren ante estos desafíos se encuentran Aries y Libra. Esta combinación astrológica podría transformarse en un hilo por tensarse durante el retroceso de Venus. Con Aries posiblemente impulsivo y Libra sopesando cada respuesta para evitar confrontaciones de rutina que lastran su relación, octubre se convierte en un escenario peligroso. Estas conversaciones largamente postergadas por temor a golpear la estabilidad, tienen potencial para hacerse espinosas al reexamen, con ambos signos encima luchando por ser escuchados sin realmente abrirse.

En un plano igualmente complejo se destacan Tauro y Escorpio. En el mencionado calendario celeste, este tándem podría verse atrapado entre cuestiones financieras no resueltas o desavenencias en intimidad y deseos íntimos, con su ya oscura naturaleza psíquica exacerbada. Muchas veces, la conexión inicial entre Tauro y Escorpio se vio simbolizada por una ardiente química que, bajo la introspectiva mirada de esta fase retrógrada, podría revelar ausencias o rencores no cerrados como venía sosteniéndose hasta ahora.

Por su parte, el intrépido dúo Géminis y Escorpio también no saldrá ileso de esta fase de introspección obligada. Cuando uno desea una franca conversación y el otro busca seguridad detrás de cada palabra, los diques romperán albergan antiguas discordias. Géminis odiará la apariencia de audiencias inquisitivas, mientras que Escorpio se frustrará por la evasión de respuestas directas claras. Los desenfrenos del alto y bajo de emociones aquí demandarán ajustes para acercarse o el inminente abismo prevé separarlos incluso más.

Esto no significa una ruptura inevitable o forzosa mediante auspicios celestiales. Para aquellos cuyas relaciones aún se construyen sobre cimientos fuertes de mutual aprecio y comprensión, Venus retrógrado será más bien un proceso de afilar el vínculo. Une aikidocoa de refinamiento más que una declaración de guerra sobre la narrativa amorosa.

Al disolverse de lo superfluo, surgirán genuinas oportunidades de crecimiento. Después de todo, no siempre las estrellas dictan el final, sino posibilidad de reconocimiento. Un universo en perpetua evolución invita al amor a atreverse evolucionar, e incorporar lo que nos hace humanos mientras navegamos el cosmos íntimo juntos.