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06/10/2026

Alojamiento y educación: avanza en Viedma una residencia universitaria para 40 estudiantes

La edificación para el Curzas, dependiente de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), es financiada por la provincia de Río Negro. La inversión alcanza a unos 1.700 millones de pesos.
Reciente fue visitada por autoridades universitarias y provinciales. Foto gentileza UNCo.
Reciente fue visitada por autoridades universitarias y provinciales. Foto gentileza UNCo.

La residencia estudiantil del Complejo Universitario Regional Zona Atlántica y Sur (Curzas), perteneciente a la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), avanza hacia una etapa decisiva de su construcción. De acuerdo con los datos difundidos durante una recorrida por el predio, la obra alcanzó el 44 % de ejecución y tendrá capacidad para recibir a 40 jóvenes, con prioridad para estudiantes de distintas localidades de la Región Sur que se trasladan a Viedma para cursar sus estudios superiores.

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El financiamiento para la construcción de la residencia estudiantil es otorgado por el Gobierno de la provincia de Río Negro, que sostiene esta obra como parte de una política de acompañamiento a los jóvenes que deben trasladarse desde distintas localidades —especialmente de la Región Sur— para estudiar en Viedma.

Este aporte estatal resulta fundamental para avanzar en la creación de un espacio que brindará alojamiento a 40 estudiantes y fortalecerá sus posibilidades de acceso, permanencia y continuidad en la educación superior.

La obra consta de una estructura de dos plantas, con sectores internos en proceso de terminación y una cubierta en montaje. La presencia de trabajadores en el lugar y el avance de los cerramientos evidencian el pasaje progresivo de la obra hacia una fase de consolidación edilicia.

Recientemente, funcionarios universitarios y provinciales efectuaron una recorrida para supervisar los trabajos. Entre quienes participaron se encontraba Adriana Goicochea, actual decana del Curzas-UNCo, cuya intervención puso el foco en la dimensión educativa y social del proyecto. También estuvo presente el ministro de Obras Públicas de Río Negro, Alejandro Echarren y Milagros Calvo, secretaria de Juventud del gobierno provincial.

Durante la recorrida, Goicochea destacó que se trataba de una nueva visita al predio y valoró especialmente la posibilidad de ingresar a un espacio que ya se encuentra próximo a completar su techado. La autoridad universitaria vinculó el progreso visible de la obra con la concreción de un compromiso institucional orientado a acompañar a los estudiantes. “Creo que vemos también concretado un compromiso y, en este sentido, algo muy importante para nuestros estudiantes”, expresó Goicochea.

Su declaración situó la residencia más allá de su dimensión arquitectónica: el edificio aparece como una herramienta para sostener el acceso, la permanencia y la continuidad de jóvenes que deben dejar sus lugares de origen para estudiar. En ese marco, la obra puede contribuir a reducir una de las dificultades frecuentes de las trayectorias universitarias: la necesidad de afrontar los costos y las condiciones de alojamiento lejos del hogar familiar.

La decana también señaló que el crecimiento de las residencias constituye un proceso relevante para la institución. La referencia adquiere particular importancia en una universidad cuya comunidad estudiantil reúne jóvenes de localidades diversas y, en muchos casos, geográficamente distantes de los centros urbanos donde se concentran las propuestas académicas. La residencia se inscribe en una política provincial de acompañamiento a jóvenes que llegan a Viedma para estudiar.

En este marco, la funcionaria puso de relieve la articulación entre infraestructura pública y derecho a la educación. La disponibilidad de un lugar de residencia no remplaza las políticas académicas, económicas y de bienestar universitario, pero puede constituir una condición material decisiva para que los estudiantes puedan iniciar o sostener sus carreras.

En el caso de la Línea Sur, esa dimensión resulta especialmente significativa. La distancia respecto de Viedma y la necesidad de radicarse durante el período lectivo pueden transformar el alojamiento en un factor determinante de inclusión o exclusión. Por ello, una residencia destinada a jóvenes de esas localidades no sólo resuelve una necesidad habitacional: también fortalece las posibilidades de acceso efectivo a la universidad.

La obra con impacto institucional y territorial representa una inversión provincial de $1.699 millones. Fue adjudicada a la empresa Ingeniero Alejandro Lozano SRL y actualmente emplea a cerca de 20 trabajadores, dinamizando la actividad en el sector de la construcción y promoviendo el desarrollo económico local.

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