Publicidad
 
02/10/2026

Cómo la kinesiología temprana es clave para cambiar el rumbo del Parkinson

A partir de una vivencia personal, una egresada de la UNRN diseñó un protocolo pionero de entrenamiento de doble tarea.
Su propuesta busca unificar criterios clínicos y frenar el deterioro de la marcha desde los primeros estadios de la enfermedad. Foto: Archivo.
Su propuesta busca unificar criterios clínicos y frenar el deterioro de la marcha desde los primeros estadios de la enfermedad. Foto: Archivo.

El diagnóstico de una enfermedad neurodegenerativa suele llegar acompañado de incertidumbre y, en muchos casos, de un abordaje médico centrado exclusivamente en la respuesta farmacológica. Sin embargo, en la enfermedad de Parkinson, el tiempo perdido en las etapas iniciales representa una ventana de oportunidad invaluable que la kinesiología busca rescatar. 

Leer más: Educación técnica sin límites: el CET 6 suma equipamiento para la inclusión

Con el objetivo de intervenir antes de que el deterioro motor comprometa la independencia del paciente, Guadalupe Arellano presentó en la Sede Atlántica de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) su trabajo final de carrera enfocado en el diseño de un protocolo de entrenamiento de doble tarea orientado a optimizar la marcha y prevenir el progreso sintomático.

La motivación detrás de la investigación no nació únicamente en las aulas, sino en el seno familiar. "La elección del tema surgió por un motivo muy personal. Hace unos pocos años diagnosticaron a un familiar cercano con Parkinson y me llamó la atención que solo le dieran medicación y no lo derivaran a tratamiento kinésico", reveló Arellano a NoticiasNet.

Esa inquietud inicial la llevó a indagar si se trataba de una omisión aislada o de un patrón sistemático en la atención primaria: "Al descubrir que era algo frecuente en los estadios tempranos, me motivó a querer aportar algo que ayudara en esas etapas iniciales".

La relación entre el abordaje kinésico y la patología es directa. Al tratarse de un cuadro con un compromiso motor progresivo, la actividad física adaptada y la rehabilitación especializada se erigen como pilares prioritarios para sostener la calidad de vida.

No obstante, al revisar la literatura científica reciente, Arellano identificó una paradoja recurrente en el ámbito de la salud: a pesar de que la evidencia respalda la eficacia del entrenamiento de doble tarea - ejercicios que combinan el control motor de la marcha con desafíos cognitivos -, la falta de estandarización en las dosis y la tardanza en las derivaciones neutralizan sus beneficios.

"Al leer la evidencia científica reciente, entre los principales hallazgos encontré que el entrenamiento de doble tarea es muy eficaz para rehabilitar la marcha, y que rinde mucho más si se aplica en los estadios iniciales, cuando el paciente todavía conserva gran parte de su capacidad cognitiva", explicó la profesional. 

Leer más: La variada grilla de actividades que trae el regreso de la Feria Ida y Vuelta

"El problema era que los protocolos publicados variaban muchísimo entre sí, lo que dificultaba que un kinesiólogo supiera cuáles eran las dosis ideales o los criterios correctos para aplicarlo en la clínica. Además, noté que la derivación suele llegar tarde, cuando el deterioro ya está muy avanzado, desperdiciando un valioso tiempo", añadió.

Ante este panorama, su trabajo de grado se orientó a sistematizar la información dispersa y transformarla en una herramienta clínica aplicable, estructurada y lista para ser validada en futuros ensayos clínicos o estudios piloto. El protocolo propone pautas claras para que los profesionales del área puedan intervenir con precisión desde el diagnóstico inicial.

Más allá del aporte técnico y la unificación de criterios para la comunidad médica, las conclusiones del trabajo enfatizan la urgencia de cambiar el paradigma de atención en la salud pública y privada.

"La gran conclusión es que la intervención temprana en esta enfermedad es clave. Si bien hoy el Parkinson no tiene cura ni un tratamiento farmacológico que frene su curso, la kinesiología demostró ser una disciplina prioritaria", remarcó Arellano.

El proyecto deja una base firme para la investigación aplicada, pero, sobre todo, un llamado a la acción sobre la calidad de vida de los pacientes.

Lee también: Manos a la obra: la movida comunitaria que busca transformar un espacio educativo

"Este protocolo busca aprovechar esa ventana de oportunidad que hoy suele desperdiciarse, brindándole a los profesionales de la kinesiología y a los pacientes una herramienta práctica que fomente la derivación temprana. Porque intervenir a tiempo no es solo una decisión clínica: es cuidar la autonomía de la persona para que pueda seguir moviéndose por su vida con confianza el mayor tiempo posible", concluyó.

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?