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CLIMA

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24/09/2026

El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que El Niño "ya es el más intenso de los últimos 30 años"

Anunciaron que el período de mayor riesgo de tormentas e inundaciones podría extenderse hasta abril de 2027.

Argentina se enfrenta a uno de los fenómenos climáticos más desafiantes en décadas. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido una advertencia contundente: la llegada de un episodio de El Niño, que ya se perfila como uno de los más intensos en tres décadas. El director del SMN, Pedro Di Nezio, compartió inquietantes previsiones sobre cómo este fenómeno podría impactar en el país.

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Con la vista puesta en los próximos meses, Di Nezio ha comparado la intensidad actual de El Niño con la registrada en 1997, un evento que tiene un lugar prominente en los anales históricos debido a su intensidad y consecuencias significativas.

La cercanía de El Niño ha generado preocupación en las autoridades, ya que se esperan lluvias extraordinarias que podrían provocar inundaciones en regiones vulnerables. Especialmente en el Litoral, el centro del país y el norte de Buenos Aires, áreas que históricamente han representado un desafío para el manejo hídrico durante episodios de lluvia intensa. No se trata de un fenómeno común; la recurrencia de humedales tan extremos ronda los 30 años, y la actual situación está poniendo a prueba la capacidad de preparación e infraestructura.

Di Nezio ha enfatizado que el fenómeno alcanzará su punto más álgido en diciembre. Sin embargo, lo más crítico podría suceder varios meses después, al incrementarse la saturación del suelo. Esto no solo pone sobre aviso a las familias y comunidades dentro de las zonas de riesgo, sino también a los responsables políticos y económicos que deben anticiparse a las implicaciones de este fenómeno.

Este escenario no está exento de aspectos positivos. Para un sector agrícola que ha sufrido los rigores de ciclos de sequía, estas precipitaciones podrían revitalizar la producción. No obstante, el pronóstico no es del todo optimista para infraestructuras urbanas y rurales situadas en las zonas más bajas y propensas a inundaciones.

A nivel gubernamental, la acción coordinada con las provincias y los municipios será crucial para mitigar los efectos adversos. Ya se han puesto en marcha medidas para actualizar los planes de emergencia, y se trabaja sin descanso para elevar el estado de preparación frente a esta amenaza climática. Una planificación meticulosa podría ser la clave para evitar que las lluvias intensas se conviertan en catástrofes.

Finalmente, una advertencia adicional del SMN: la magnitud de El Niño actual incrementa la posibilidad de que le suceda una Niña, con un futuro ciclo de sequías que podría prolongarse por más de un año. La adaptación y resiliencia de Argentina serán puestas a prueba en esta nueva etapa climática, desde la proyección prevista hasta la contingencia más próxima.

El nombre 'El Niño' resurge con fuerza, no solo en los informes del tiempo, sino en el corazón de una nación que busca responder a estos desafíos ambientales con determinación y eficacia.