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13/09/2026

Sebastián Wainraich confesó su insólita exigencia para agarrar un trabajo: “Cláusula para…”

Sebastián Wainraich reveló la insólita condición que exige en todos sus contratos

Sebastián Wainraich, un destacado conductor y figura reconocida en los medios argentinos, se ha ganado un lugar privilegiado que le permite introducir ciertas exigencias en sus contratos laborales. Sin duda, uno de los pedidos más insólitos es una cláusula que le proporciona la libertad de ausentarse en sus trabajos siempre que coincida con un partido de su querido club Atlanta. Este tipo de condiciones, que son auténticamente raras en el mundo profesional, refleja no solo su profundo fanatismo, sino también el nivel de influencia que ha logrado tras años de arduo labor en la industria.

Recientemente, durante una aparición en el medio 'LUZU', Wainraich abordó una pregunta que curiosamente intrigó a muchos: "¿Es cierto que estipulas una cláusula en tus contratos para poder faltar cuando juega Atlanta?". con sinceridad y sin rodeos, respondió afirmativamente: "Sí", dejando claro que su demanda no es un rumor ni una exageración, es una realidad tangible.

 
 
 
 
 
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Pero esta inusual cláusula no significa un escape automático de sus responsabilidades. Wainraich es cuidadoso en aclarar que poseer el derecho no implica necesariamente el deber automático de faltar. Señala que, más bien se reserva la libertad de asistir a un partido de Atlanta si las circunstancias lo permiten. "Tengo el derecho a faltar", reiteró, matizando lo que para algunos podría parecer una gravedad en el ámbito laboral.

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Este tipo de cláusulas especiales también hablan de una decisión personal vinculada al momento profesional en el que se encuentra. Según explicó, debido al recorrido y las contribuciones realizadas en el sector, se siente con el merecimiento de plantear este tipo de demandas que, aunque poco convencionales, han sido escuchadas y, lo que es más sorprendente, aceptadas. "Estoy orgulloso de hacer lo que quiero, pero eso no implica que imponga una norma. No recomiendo seguir mi ejemplo"

Lo curioso es observar cómo esta cláusula ha sido percibida por quienes negocian su contratación. En palabras de Wainraich, muchas veces sus contrapartes asumen que la clausula está puesta como una broma. "Se me ríen muchas veces de la cara cuando lo menciono. Pero yo insisto en que agreguen la cláusula y al final, acceden", relató sobre la frecuencia e incredulidad al enfrentar su petición. Lo que con frecuencia empieza como una ocurrencia termina convertido en un hecho formal durante las negocaciones contractuales. La cláusula evidencia no solo el fanatismo de Wainraich por su equipo preferido, sino particularmente el estatus que ha construido. Aunque suena fuera de lo común, es también una muestra del respeto que en los medios se tiene por su trayectoria.

La presencia de esta cláusula en los contratos de Sebastián Wainraich formula una reflexión sobre el concepto pragmático y hasta dónde es posible transgredir normas cuando el recorrido profesional respalda. No solo sintetiza a cult nivel el fanatismo fervor por Atlanta, sino deja entrever también la posibilidad de cambiar las reglas del juego una vez que se ha probado a lo largo de una consolidada carrera. Al final, en un sector altamente competitivo, lo inusual puede convertirse en un referente si es que, efectivamente, se obtiene a base de conquistas justas cada uno de los peldaños necesarios para remarcar la diferencia.

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