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03/09/2026

El Trece recordó a la figura de San Artémides Zatti, el enfermero de los pobres

Mediante el segmento "Milagros argentinos", se habló sobre la vida y obra del enfermero que dedicó 50 años al cuidado de los enfermos en Viedma.
El Enfermero de los Pobres y Santo por dos milagros confirmados, Artémides Zatti, sigue siendo uno de los motivos de orgullo de Viedma a nivel mundial. Foto Web.
El Enfermero de los Pobres y Santo por dos milagros confirmados, Artémides Zatti, sigue siendo uno de los motivos de orgullo de Viedma a nivel mundial. Foto Web.

La figura del hombre más importante en la historia de Viedma, del Santo Artémides Zatti, pasó por la pantalla nacional. A través del segmento "Milagros argentinos", el periodista Gustavo Tubio de El Trece para Telenoche recordó la transcendencia del conocido Santo de los Pobres.

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En su introducción dijo: "Artémides Zatti es un santazo, es el tercer santo argentino (en realidad son cinco: el Cura Brochero, San Héctor Valdivielso Sáez, Nazaria Ignacia y María Antonio de Paz y Figueroa) y el primero de la comunidad salesiana. Murió en 1951, es contemporáneo, todavía hay gente viva que lo conoció. Zatti siendo enfermero le dedicó su vida a los demás y recorría Viedma y buena parte de la Patagonia en una bicicleta, daba todo lo que tenía a cambio de nada".

"Si caminas por Viedma y hablas de Zatti la gente se emociona, hay una energía muy fuerte alrededor de Zatti", sostuvo. 

Video completo del informe en Telenoche

En su visita a Viedma, Tubio dialogó con Ana María De Rege, vecina que lo conoció de chica. En este sentido, comentó: "Zatti era un asiduo concurrente en la casa de mis abuelos, yo no lo quería porque era el que me ponía las inyecciones, a lo mejor venía a hablar con mi abuelo, pero yo igual me escondía".

Ana María De Rege, fue una de las testigos de la entrega en vida de Artémides Zatti, quien visitaba a cada uno de sus enfermos en su vieja bicicleta. 

 

Y luego, con una visible emoción, indicó: "Zatti era bondad absoluta, yo no encuentro otro calificativo y me emociona mucho. Tenía una bondad que la vine a descubrir cuando yo ya era grande, leyendo, tenía una bondad que no era de este mundo. Zatti siempre fue santo, nació santo". 

Otro testimonio recogido en la capital rionegrina fue el de Patricia Pustula, quien le pidió un milagro a Zatti y se lo cumplió: "Llegamos de trabajar, puse el leño a gas al máximo y me puse a calentar porque tenía mucho frío. Me prendí fuego, estuve 32 días internada y estuve siempre pidiéndole a Zatti y gracias a Dios nunca me agarré una infección ni se complicó más de lo que estaba pasando. Yo ya le había pedido un favor y me lo había concedido".

Paula Pustula, viedmense que tuvo una milagrosa recuperación tras sufrir quemaduras y rezarle a Zatti.

 

Asimismo, Gustavo Malek -titular de Patrimonio Histórico municipal- precisó otro pedido de salud: "No me podía sostener del mismo dolor del ciático, no me podía mantener de pie. Terminé de rezar y ahí sentí como que me empujaron con una mano en la espalda. Empecé a mover las piernas". 

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Por su parte, Esteban Laxague, obispo de Viedma, detalló: "El Padre Garrone le dijo que le pida a la virgen María Auxiliadora curarse de la tuberculosis y prométele que si sanas te vas a dedicar a los enfermos. Y Zatti muchos años después, ya siendo director del hospital (antes San José) dijo 'creí, prometí y sané'. Y nosotros agregamos que cumplió".

Foto de la época de la familia de Zatti, de origen italiano y con muchas carencias en su infancia. 

 

Asimismo, recordó que Zatti "subió la escalera a arreglar un tanque de agua en la nueva sede del hospital, en San Isidro, se cayó y ahí le diagnosticaron cáncer. La gente lo lloraba y él decía 'yo vine a Viedma para morir, a mí me diagnosticaron tuberculosis a los 20 años y ya me iba a morir, Dios me dio una yapa de 50 años y es hora de que ya se cumpla por lo que vine acá'. Incluso él hizo su acta de defunción, faltaba poner la fecha y que la firme el médico, su muerte la enfrentó con la fortaleza del que cree, porque la muerte es un misterio aun para un creyente". 

El obispo Esteban Laxague, referente religioso de Viedma y uno de los principales impulsores en mantener viva la historia de Zatti.

 

Por otra parte, el guía turístico, Román Mellao añadió: "Esta es una de las bicicletas que usaba Artémides Zatti y se lo quiere mucho porque no importaba si era mañana, tarde o noche que él siempre se encontraba con su bicicleta ayudando a la gente". 

Tubio también visitó la Parroquia Virgen Misionera de Formosa, donde estuvo con el protagonista del primer milagro donde le concedieron la beatificación a Zatti. Carlos Bosio: "Todo esto que se me presentó fue en 1980 y la beatificación por el milagro que recibí fue en 2002, o sea que pasaron 20 años, lo examinaron cinco médicos distintos en Roma y todos coincidieron en que la curación no tenía explicación clínicamente". 

A Artémides Zatti se le reconocen dos milagros principales en el proceso de la Iglesia Católica que condujo a su beatificación y posterior canonización. El primer milagro (para su beatificación en 2002), fue la curación inexplicable de Carlos Bossio. Se trataba de un joven sacerdote argentino que en 1980 enfermó gravemente de una septicemia múltiple tras una intervención quirúrgica y fue desahuciado por los médicos. Sus familiares y la comunidad rezaron a Zatti, y sanó de forma repentina. 

Carlos Bosio, uno de los protagonistas de un milagro de Artémides Zatti en 1980. 

 

El segundo milagro (para su canonización en 2022), fue la recuperación total de un hombre en Filipinas en el año 2016. Sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) isquémico masivo con hemorragia y coma, siendo dado de alta sin expectativas de vida. Su hermano, un coadjutor salesiano, le rezó a Zatti, y el paciente experimentó una reversión total de los síntomas sin secuelas neurológicas. Cinco médicos italianos analizaron el caso y dijeron que su curación fue un milagro, no había manera de que se cure clínicamente. 

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Más allá de su título como Santo, que hoy es reconocido a nivel mundial, para Viedma Zatti fue, es y será la bandera más importante de la ciudad, un ejemplo y un modelo a seguir, de entrega, sacrificio y amor por el prójimo pocas veces visto. 

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