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27/08/2026

Paro cardíaco en el deporte: cuáles son las disciplinas con más casos y la clave para prevenirlo a tiempo

Desde la Clínica Viedma abordó los riesgos del deporte amateur sin evaluación previa, la situación en adolescentes y la importancia vital de saber RCP.
Calvelo remarcó la urgencia de exigir aptos médicos en los clubes y detalló los síntomas de alarma a los que hay que prestar atención. Foto:
Calvelo remarcó la urgencia de exigir aptos médicos en los clubes y detalló los síntomas de alarma a los que hay que prestar atención. Foto:

En el marco de la Semana de la Prevención del Paro Cardíaco Súbito, el doctor Martín Calvelo, jefe del Servicio de Cardiología de la Clínica Viedma, pasó por los micrófonos de Radio Noticias (105.5 MHz) para concientizar sobre la importancia de las evaluaciones médicas precompetitivas.

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Durante la charla en el programa El Radar, el especialista repasó los datos de un reciente estudio nacional centrado en deportistas recreativos, explicó las causas más frecuentes según la franja etaria y advirtió sobre la falta de aplicación de la ley que exige la presencia de desfibriladores en espacios de concurrencia masiva.

Durante la charla, Calvelo destacó los resultados del estudio Ramsas (Registro Argentino de Muerte Súbita Asociada al Deporte), un relevamiento inédito elaborado entre noviembre de 2025 y junio de 2026 bajo la dirección del doctor Gan López, jefe de Electrofisiología del Hospital Alemán. El trabajo analizó 27 episodios de paro cardíaco en personas que practicaban disciplinas recreativas o amateurs: 24 ocurrieron durante la actividad y 3 dentro de la hora posterior.

La abrumadora mayoría de los afectados fueron varones mayores de 50 años. En cuanto a las disciplinas, el fútbol encabezó la nómina por su masividad, seguido por el running, con casos puntuales en pádel, tenis y natación. Sobre el uso de la tecnología médica en estos episodios, el cardiólogo remarcó un dato contundente del registro: "De los que tuvieron acceso a un desfibrilador, el 86% sobrevivió".

El profesional aprovechó la oportunidad para aclarar un concepto técnico fundamental sobre la terminología habitual. "Decir muerte súbita está mal, no se usa más hace muchísimos años; lo correcto es parada cardíaca súbita o paro cardíaco súbito, porque la parada cardíaca no es la muerte, sino el estadio previo que se puede revertir", explicó.

Según detalló, estos eventos son desencadenados por arritmias graves como la taquicardia ventricular o la fibrilación ventricular, las cuales difícilmente ocurren en corazones sanos o sin patologías de base.

Respecto a los factores desencadenantes en adultos, el médico precisó que la causa principal es la falta de controles preventivos. "En mayores de 50 años, el 90 o 95% de los casos se deben a enfermedad coronaria previa. La gran mayoría de los episodios se pueden prevenir con una consulta o haciendo chequeos previos, pero gran parte de la población que hace deporte no tiene un control", advirtió.

Entre las pautas de alarma a considerar, el profesional mencionó el dolor de pecho, las palpitaciones, la falta de aire desproporcionada y los episodios de síncope o pérdida brusca del conocimiento. Sin embargo, hizo especial hincapié en quienes no presentan sintomatología: "El paciente más importante es la persona que no tiene síntomas, porque mediante los estudios médicos podemos encontrar a personas asintomáticas que tienen riesgo de parada cardíaca".

Consultado sobre la situación en adolescentes y jóvenes, Calvelo aclaró que en esa franja etaria los eventos no responden a enfermedad coronaria sino a patologías genéticas o canalopatías. En ese sentido, valoró las iniciativas institucionales locales: "Celebro la decisión de clubes de fútbol de la zona, como San Javier, que obligan a los chicos a traer una evaluación cardiológica previa antes de empezar a entrenar o iniciar la pretemporada. Eso evita riesgos y antes no se veía".

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Por último, el especialista enfatizó la necesidad de cumplir con la Ley Nacional 27.159, que establece la obligatoriedad de contar con desfibriladores en lugares de concurrencia masiva y capacitar a la población en Reanimación Cardiopulmonar (RCP).

"Un desfibrilador automático no vale más que un celular de alta gama y lo puede usar cualquier persona sin ningún problema, porque el mismo aparato te va guiando y te dice lo que tenés que hacer. La actividad física cuida la salud, pero para practicarla primero tenemos que hacer un diagnóstico correcto de en qué situación estamos", concluyó.

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