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ECONOMÍA

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27/08/2026

Las alimenticias recuperaron rentabilidad, pero el consumo continúa sin crecer

Los balances dejaron atrás parte de los números rojos, mejoraron los resultados operativos y varias compañías volvieron a generar caja, aunque todavía falta una pieza para hablar de una recuperación plena: que el consumidor vuelva a comprar más.

El sector alimenticio argentino ha sido testigo de transformaciones significativas en el último año, caracterizadas por la recuperación de rentabilidad por parte de varias de las más importantes empresas del rubro, aunque aún afrontan el desafío de un consumo estancado.

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Durante el primer semestre de 2026, el panorama financiero para empresas como Molinos Río de la Plata, Arcor, Mastellone y Ledesma ha mostrado resultados notablemente heterogéneos comparados con el año 2025. Molinos, por ejemplo, ha logrado dar un giro sorprendente en sus finanzas al registrar una ganancia neta de $37,571 millones, en contraste con una pérdida de $26,022 millones en el mismo periodo del año anterior.

Este cambio se ha atribuido principalmente a la reducción significativa en los gastos centrales y mejoras en su estructura administrativa y operativa. Sin embargo, el volumen de ventas se mantuvo casi constante, evidenciando un consumo local que aún no despega.

Por otro lado, Arcor experimentó un incremento en sus ganancias netas, duplicándolas a $148,208 millones, a pesar de una ligera caída en sus ventas totales. El resultado financiero positivo debido a la apreciación del peso frente al dólar ha sido un factor clave en esta recuperación. No obstante, el consumo interno sigue presentando obstáculos, reflejados en la disminución de producción dentro de sus divisiones de consumo masivo.

Mastellone, propietaria de La Serenísima, ha afrontado un semestre más complicado, profundizando su pérdida neta a $4,790 millones. El mercado argentino mostró una caída en las ventas, pero las exportaciones han cobrado mayor relevancia en su negocio. Esto, junto con la reestructuración de su deuda y la nueva sociedad con Danone, sugiere un potencial cambio en el horizonte para la empresa.

Ledesma, por su parte, ha reducido sus pérdidas en gran medida gracias a una gestión efectiva de costos y mejoras financieras. Aunque su sección de Azúcar y Alcohol continúa en territorio negativo, otras unidades como Frutas y Jugos han logrado resultados positivos, ayudando a compensar parte de las pérdidas.

La escena actual del mercado alimenticio provee una fotografía clara de un sector que aunque ha empezado a estabilizarse financieramente, sigue enfrentándose al desafío de un mercado de consumo interno atestado de dificultades y aún sin mostrar signos de real recuperación en volumen de ventas.