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14/07/2026

Una tesis universitaria desnudó falencias educativas frente a las exigencias del mundo laboral.

Fue presentada por una graduada de Recursos Humanos, la licenciatura que se dicta en el Curzas de la UNCo.
María Eva Franco ya tiene su propia consultora para selección de personal relacionada con la industria petrolera. Foto gentileza.
María Eva Franco ya tiene su propia consultora para selección de personal relacionada con la industria petrolera. Foto gentileza.

Una nueva graduada acaba de sumarse a la comunidad de profesionales del Centro Universitario Regional Zona Atlántica y Sur (Curzas), dependiente de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo). Se trata de María Eva Franco, una técnica en recursos humanos que rindió favorablemente su tesis para obtener la graduación en la Licenciatura en Recursos Humanos.

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Su investigación expuesta está relacionada con un  “Análisis de las competencias laborales requeridas por la industria del Petróleo y Gas en los jóvenes recién graduados de la E.P.E.T. N.º 8 de la ciudad de Neuquén Capital y el C.E.T. N.º 9 de la ciudad de Cipolletti”.

La profesional oriunda de Cipolletti -quien ya cuenta con una trayectoria en la especialidad con motivo de tener su propia consultora y obtuvo la licenciatura viajando a Viedma-, indaga sobre las competencias demandadas por el sector hidrocarburífero y los desafíos que enfrentan las y los jóvenes en sus primeros pasos de inserción laboral.

De su análisis, se desprende la relevancia de promover instancias de formación pedagógica específica para docentes técnicos, con el propósito de consolidar prácticas didácticas que integren saber técnico y estrategias de enseñanza adecuadas al contexto actual.

Franco advierte la importancia de establecer mecanismos sistemáticos de revisión curricular que incorporen información proveniente de evaluaciones de desempeño realizadas durante las prácticas profesionalizantes.

La generación de registros institucionales digitales que documenten dicha retroalimentación, permitiría analizar la evolución de los perfiles formativos y adecuarlos a las transformaciones tecnológicas del sector energético, indica la especialista en sus conclusiones.

Impulsa que el fortalecimiento de competencias cardinales y específicas por área podría potenciarse a través de talleres de comunicación, resolución de conflictos, trabajo en equipo, gestión del tiempo y proyectos interdisciplinarios vinculados al entorno comunitario. Estas instancias permitirían integrar saber técnico y desarrollo socioemocional, favoreciendo una formación integral.

En términos generales, la investigación evidencia que la brecha entre formación técnica y demandas organizacionales no se explica exclusivamente por carencias técnicas, sino por una combinación de factores estructurales, institucionales y actitudinales.

La definición poco sistematizada de competencias en la empresa y la actualización insuficiente de los dispositivos formativos impactan en los procesos de inserción laboral juvenil. No obstante, tanto desde la perspectiva empresarial como desde la de los graduados, las competencias cardinales emergen como el factor decisivo para la empleabilidad y la estabilidad laboral.

En tal sentido, el estudio aporta evidencia empírica que puede contribuir al diseño de estrategias orientadas a mejorar la empleabilidad de los jóvenes y su desarrollo profesional en el sector energético.

Respecto de las fisuras que descubrió, tras realizar entrevistas con jóvenes, es que muchos profesores son recién graduados del secundario, que de acuerdo a lo que pudo observar, uno de ellos daba clases con la carpeta del secundario, lo cual baja el nivel.

“Entiendo que la gente necesita ingresos, pero es importante la articulación entre organizaciones (educativas) y empresas” para la selección de personal, apuntó; y en ese sentido, indicó que los nuevos profesores deberían tener una formación pedagógica.

Por otra parte, insinuó que resulta importante las prácticas profesionalizantes y las evaluaciones de desempeño de los aspirantes en una empresa, buscando mejorar la inserción laboral; y además hay muchos padres llevan sus hijos a los colegios técnicos para que tengan una salida laboral, y además, “pero a veces, no es lo que los chicos quieren. A lo mejor quieren ser contadores, y hay casos que les cuesta (porque no es lo que buscan) sostener una beca”.

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