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03/07/2026

Formación laboral, certificación y compromiso comunitario: cómo funcionan los talleres de oficio que se dictan en los barrios

Una propuesta mixta e inclusiva que combina la teoría técnica con prácticas solidarias.
A través de un trabajo articulado entre los ministerios de Seguridad y Justicia y de Desarrollo Humano, se dictan capacitaciones gratuitas. Foto: Gobierno de Río Negro.
A través de un trabajo articulado entre los ministerios de Seguridad y Justicia y de Desarrollo Humano, se dictan capacitaciones gratuitas. Foto: Gobierno de Río Negro.

El Gobierno de Río Negro puso en marcha una nueva etapa de los talleres de formación en oficios con el objetivo de ampliar las oportunidades laborales y promover la inclusión social.

La iniciativa se lleva adelante a través de un trabajo articulado entre el Ministerio de Seguridad y Justicia - por medio de la Subsecretaría de Prevención del Delito y Participación Comunitaria - y el Ministerio de Desarrollo Humano, bajo el programa provincial Capacitarte.

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En diálogo con Radio Noticias (105.5 MHz), en el programa Tocá Madera, el subsecretario de Prevención del Delito y Participación Comunitaria, Yeison Guzmán, explicó en detalle los ejes de este programa que busca ir mucho más allá de una capacitación técnica tradicional para consolidarse como un espacio de contención y transformación en los territorios.

“El acercamiento a la comunidad siempre nos permite explorar y conocer de forma directa la necesidad y la particularidad de cada una de las personas. Desde ese conocer directo, podemos ir construyendo o planificando talleres o actividades que impacten en sus necesidades”, destacó el funcionario sobre el origen de esta propuesta de trabajo colaborativo.

El programa, que se despliega en ciudades como Viedma, Cipolletti, San Carlos de Bariloche y Lamarque, se enfoca en recuperar y jerarquizar saberes tradicionales como la herrería, la carpintería, la mecánica y la costura.

Guzmán señaló que muchas veces estos conocimientos se transmiten en las familias de forma empírica, por lo que la intervención del Estado busca otorgarles un valor formal: “Las personas no llegan a tener esa certificación, que es lo que nosotros hacemos. Reforzamos el conocimiento que la persona tiene, le damos la parte teórica, la importancia de la seguridad dentro del ejercicio del oficio y las prácticas”. Los talleres tienen una duración de cinco meses y entregan certificaciones oficiales que avalan a los egresados para buscar un trabajo formal o emprender de manera asociativa.

Un rasgo distintivo de este programa es el enfoque social que acompaña el aprendizaje técnico. Cada una de las clases está transversalizada por la escucha activa y cuenta con el acompañamiento permanente de un psicólogo social.

Al respecto, el subsecretario detalló que el objetivo es “llevar un tema y colocarlo durante la clase para que ellos vayan compartiendo quizás las cosas que les inquietan, lo que no les gusta, a través de un mate o de algo para compartir; hacer una charla aparte de la clase”.

Asimismo, el programa exige que el aprendizaje se traduzca en un beneficio directo para el propio entorno de los participantes. “El requisito es aplicarlo en la misma comunidad”, remarcó Guzmán, ejemplificando que los estudiantes de masajes corporales del barrio Álvarez Guerrero realizan prácticas gratuitas para vecinos de la zona, mientras que el taller de carpintería prevé un convenio con la biblioteca de San Javier para reparar su mobiliario.

“Es un trabajo comunitario para que esto impacte no solamente en las personas que participan, sino también en la comunidad. Que sepamos que estamos trabajando por el otro porque alguien lo necesita. Es totalmente gratuito”, enfatizó.

Por otra parte, la propuesta fomenta de manera activa la equidad de género, logrando una convocatoria mixta en espacios históricamente asignados a un solo sexo. El funcionario resaltó lo enriquecedor de ver interactuar a hombres y mujeres en disciplinas como soldadura, carpintería o mecánica: “Es bastante interesante ver cómo se une la manera de aprender desde la mujer con la del varón y la manera en cómo es la práctica, desde ordenar las herramientas hasta captar lo que el tallerista les indica. Ahí inicia el trabajo colaborativo”.

Finalmente, el programa contempla un esquema de continuidad y fortalecimiento para quienes demuestran mayor compromiso. Aquellos alumnos con asistencia perfecta y destacado desempeño durante el ciclo previo son seleccionados para recibir capacitaciones complementarias junto al Ministerio de Trabajo de la Nación, enfocadas en la atención al cliente y el manejo del producto. Estos encuentros se realizan dos veces por semana en la Junta Vecinal del barrio Parque Independencia.

A través de este acompañamiento en la trayectoria de los estudiantes, las autoridades provinciales apuestan a generar un cambio duradero. “Esto hace que estas personas puedan tener o construyan proyectos de vida más relacionados a ellos mismos, a sus ideales, a lo que quieren, y que contribuyan directamente en el impacto de la convivencia ciudadana”, concluyó Guzmán.

Escuchá la nota completa:

Actualmente, la oferta formativa en la capital provincial incluye mecánica de motos en el barrio Parque Independencia, soldadura en la Junta Vecinal del barrio Guido, carpintería en el barrio Esperanza, masajes corporales en el barrio Álvarez Guerrero, costura en el Cadén - orientado a madres y adolescentes embarazadas - y panificación en el barrio Jardín.

Desde la organización recordaron que los talleres son gratuitos y todavía cuentan con vacantes. Los interesados pueden comunicarse al teléfono 2920-608900 o acercarse a las oficinas de la Subsecretaría en calle 25 de Mayo 1127.

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