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CONTINÚA EL CONFLICTO

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27/04/2026

La CGT pidió apartar a los camaristas que restablecieron la vigencia de la reforma laboral

“Estamos ante un cuadro que avergüenza la tradición de la Justicia Nacional del Trabajo”, aseveraron respecto de uno de los magistrados.

La disputa sobre la vigencia de la reforma laboral ha escalado a nuevos niveles con el reciente pedido de la Confederación General del Trabajo (CGT) para apartar a los camaristas que restablecieron la vigencia de decenas de artículos de la controvertida ley. Esta situación ha generado una fuerte respuesta de la central obrera que no solo se opone al contenido de la reforma, sino también a los procedimientos legales que han permitido su avance.

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La CGT se ha pronunciado con vehemencia, describiendo la reciente decisión de la Cámara de Apelaciones del Trabajo como "un cuadro que avergüenza la tradición de la Justicia Nacional del Trabajo". La reforma en cuestión, puesta en marcha por el gobierno nacional, había sido parcialmente frenada por medidas cautelares, pero el reciente fallo judicial ha permitido su aplicación nuevamente, al menos de manera temporal.

Central a esta controversia está la recusación presentada por la CGT contra los jueces de la Sala VIII del tribunal. Particularmente, los magistrados María Dora González y Víctor Arturo Pesino han sido objeto de fuertes críticas por parte de la central laboral. La CGT acusa al juez Pesino de haber recibido beneficios indebidos del Estado, dado que su permanencia en el cargo ha sido recientemente extendida, lo cual, según alegan, sugiere una relación de "beneficios mutuos" con el Poder Ejecutivo.

Por su parte, el vocal Dora González tampoco ha escapado al escrutinio. La CGT sostiene que ambos jueces "prejuzgaron" la situación al decidir sobre la medida cautelar antes de que tuvieran pleno conocimiento formal del expediente. Este aspecto alimenta la acusación de parcialidad y posible connivencia entre el tribunal y entidades del Estado.

Esta decisión judicial tiene implicaciones amplias para los trabajadores y los derechos laborales en el país. Según la CGT, la reforma impone disposiciones que afectan negativamente la protección contra el despido, la libertad sindical y el derecho de huelga. Estos cambios, argumentan, constituyen un retroceso en términos de derechos laborales constitucionales y han motivado a la central a contemplar llevar el caso hasta la Corte Suprema e incluso a organismos internacionales.

Mientras los tribunales y las organizaciones trabajadores permanecen en conflicto, el país espera una resolución que podría tener profundas consecuencias en la configuración futura del trabajo y la justicia laboral. El desarrollo de este caso será visto como un indicativo de cómo serán manejados los derechos laborales en contextos de reforma gubernamental.