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ECONOMÍA

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21/04/2026

La industria metalúrgica cayó 4,1% en marzo y la capacidad instalada tuvo su nivel más bajo en cuatro años

El sector acumuló una contracción del 6,9% durante el primer trimestre de 2026, reflejando un escenario todavía recesivo para una de las principales ramas industriales del país.

La industria metalúrgica en nuestro país atraviesa un momento complejo, acentuando problemas que se hicieron visibles desde principios de este año. Según los últimos datos proporcionados por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), para marzo de 2026, la actividad del sector cayó un 4.1% comparado con el año pasado. A pesar de haber mostrado una ligera remontada del 1,5% con respecto a febrero, la situación a nivel trimestral es desalentadora con una contracción acumulada del 6,9%.

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Esta realidad preocupa a muchos dentro de la industria, la cual ha sido tradicionalmente una de las más relevantes del país. Aun con un tímido rebote mensual, la tendencia dominante sigue marcada por la menguante demanda, la caída del empleo, y el profundo deterioro en la utilización de la capacidad productiva, la cual ocasiona que los niveles de producción estén operando peligrosamente bajos.

Uno de los indicadores más preocupantes que han salido a la luz es el nivel de uso de la capacidad instalada. En marzo, apenas alcanzó un 41.8%, situándose como el registro más bajo en los últimos cuatro años. Esto quiere decir que prácticamente más de la mitad de las plantas metalúrgicas están detenidas o trabajando por debajo de su potencial, lo que cuestiona seriamente la rentabilidad, la inversión, y la estabilidad del empleo en este rubro tan vital.

El ritmo de actividad no es uniforme a través de todos los subsectores, sin embargo, varios mostraron caídas significativas como "Otros Productos de Metal" que bajó un 6.7% o "Bienes de Capital" reduciendo su producción en un 6.6%. La percepción de esta baja en bienes de capital es observada con gran atención, ya que su variación es considerada un reflejo de la salud del aparato productivo nacional y su capacidad de recibir inversiones.

En cuanto al mercado laboral, la situación es crítica. El nivel de empleo en este sector ha caído un 0,4% respecto a febrero y registra una disminución interanual del 2,6%, con las pequeñas y medianas empresas sufriendo en mayor intensidad. En provincias como Buenos Aires y Córdoba, que son vitales para esta industria, las caídas han sido notables: 5,6% y 3,1% menos de actividad respectivamente.

El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, alertó sobre la severidad de la situación, destacando que la baja de la capacidad utilizada evidencia serios problemas estructurales en el sector. Según su análisis, la falta de demanda interna no solamente debilita a las empresas, sino que empieza a afectar visiblemente los empleos, generando preocupación en toda la cadena productiva.

Este deterioro representa un severo golpe a la industria que es fundamental para varias áreas del desarrollo nacional, y lo que suceda con ella puede marcar un precedente sobre la situación industrial de nuestro país en los años venideros.