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A 50 AÑOS DEL GOLPE MILITAR DEL 24 DE MARZO DE 1976

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24/03/2026

Más allá del infierno, florecerán pañuelos

La política de la muerte. Cruces entre literatura, psicoanálisis y actualidad.

   

Autores: 
Patricia Weigandt 
Gabriel Pavelka  
Mabel Luna 

Algunos significantes insisten: infierno es uno, desapariciones otro.

El cuento transcurre en Bahía Blanca, pero no únicamente allí, catástrofe de la naturaleza mediante, perdón, catástrofe de la democracia mediante.

¿Recuerdan la visita del presidente de la nación Javier Milei disfrazado de militar para decir no hay plata?

Hoy día Bahía aún huele a podrido. Algo de esto no se absorbe, no deja de no procesarse. Canallada y podredumbre que no solo es efecto del trágico temporal. “Estoy convencido que ustedes van a saber resolverlo”, dirá el primer mandatario en su recorrida por el  club donde murieron 13 personas (2023).

El cuento, ya en el terreno de la literatura, transcurre en algún lugar llamado Puente Viejo, que podemos sospechar bastante cercano a esa Bahía Blanca que también son los pagos del autor. Ciudad esa, dicho sea de paso, que fuera sede del terrorismo de Estado hasta pocos años antes de la escritura del cuento.

Creer o no creer.  ¿Desmentir o forcluir?

No podían creer que eso este pasando en su pueblo. Sensación que nos invade en la actualidad, nos cuesta creer mucho de lo que vemos y escuchamos diariamente.

Sin embargo, no es el único modo en que la increencia asoma por estos días. Alguien podrá decir, tampoco lo era antes. Y tampoco lo es en el cuento.

Acá no se habla nada dirá el comisario del cuento. Los cadáveres vuelven a ser enterrados y se arma un listado de nombres y apellidos que garantice silencio. El único que cuestiona el silencio es el perro con su ladrido y es muerto de un tiro y enterrado con los cuerpos.

Uno de los primeros actos de gobierno que podemos relevar en carácter de tal, en diciembre de 2023, es la ida del presidente a Bahía Blanca. Como la ficción abre camino, nos encontramos con el cuento “Infierno Grande” de Guillermo Martínez que aloja lo siniestro de lo familiar que retorna.

De unos años a esta parte hemos tomado como vía regia, producciones literarias que nos permiten pensar por dónde va la subjetividad de nuestra época en nuestras latitudes. El psicoanálisis ya desde la lectura que Freud hace de “La Gradiva” de W. Jensen (1906) se vale de las producciones literarias.

Ese recorrido al que hemos dado en llamar “Los Casos de Terror” nos encuentra esta vez con la realidad material consistente en el anverso de aquel presidente que otrora retirara el cuadro de Videla de la pared.

En 2023 (el por esa época flamante) presidente Milei, se presenta en una ciudad arrasada por un fenómeno de la naturaleza, arrasando con aquel simbólico que instituyera el presidente Kirchner y no sólo por sus atavíos al presentarse vestido de militar.

En este caso, esas vestiduras no son mero imaginario, dado que vendrán de la mano de destituir los más elementales Derechos Humanos. Entre ellos, aquellos que son caros a nuestra consideración profesional, los que sostienen a nuestras infancias y adolescencias. Una vez más, y esta vez desde el lugar del primer mandatario, se embiste a los Derechos de nuestros Niños, Niñas y Adolescentes al despojar a sus padres de derechos laborales, entregando el territorio a potencias extranjeras y por si fuera poco proponiendo una ley penal para adolescentes que criminaliza a los sectores socio económicamente más expuestos. Para este entonces ya cayeron las PyMEs y los estruendos azotan por miles las vacantes de trabajo en las denominadas “grandes empresas”.

El desmantelamiento de las políticas de memoria junto a otros desmantelamientos como el de la “obra pública” rompen el anudamiento que el humano requiere para ser digno habitante de un país soberano.

¿Dónde está la mirada de quienes en otro momento hemos sido nombrados Pueblo?

En el cuento, los jóvenes y las mujeres están en la mira. ¿Qué hubiera sido del joven del cuento si se hubiera ido con su amor a otra parte? ¿qué hubiera sido del joven del cuento, del que nunca se dice desaparecido pero lo está, si hubiera continuado su ruta? ¿qué hubiera sido del joven del cuento si el común sentido de los pobladores no se hubiera armado contra él?

Milei y sus cómplices no solo entregan el territorio, entregan la Patria.

Identificamos el origen etimológico de patria: proviene del latín patria (tierra de los padres o antepasados), derivada de patrius (relativo al padre) y esta a su vez de pater (padre).Según la RAE y diccionarios etimológicos, define la tierra natal o adoptada a la que se siente ligado por vínculos afectivos, históricos o jurídicos.

La Ley 22.278, que establece el Régimen Penal de la Minoridad en Argentina, fue promulgada el 25 de agosto de 1980 por el dictador Jorge Rafael Videla, durante la última dictadura militar.

Si pensamos que la cultura es heredera de un simbólico que queda en lugar de un real, La cultura queda arrasada toda vez que ese  simbólico compartido por un pueblo se degrada y se ubica como lo que debe caer en la denominada en lenguaje castrense “batalla cultural”, “objetivo” que la dictadura no pudo lograr y al cual explícitamente se abocan nuestros actuales gobernantes, como un logro de su gestión.

 ¿Qué lugar para los niños en el extremo del capitalismo?

Claudia Cesaroni (2026), nos advierte que el régimen penal juvenil recientemente aprobado por el Congreso de la Nación Argentina  implica gravísimos retrocesos en materia de Derechos Humanos. Afirma la abogada, magister en criminología y especialista en la temática, este régimen “es peor que la ley de la dictadura”.

Las causas

Los cuadernos son instalados y reinstalados una y otra vez. Y no nos referimos lamentablemente a inversiones en educación. Una sociedad dividida y una construcción de enemigo, sobre el cual recaerán certezas, enjuiciando, penalizando y castigando. Lo punitivo toma la delantera, y las políticas públicas escasean y por ende la cultura retrocede.

Integrantes de la Corte Suprema de Justicia presentes y de pie aplaudiendo el despliegue payasesco de crueldad y odio en la apertura de las sesiones del Congreso Nacional.

¿Qué lugar tiene quien mira? ¿es mirada atónita? ¿es mirada cómplice? ¿acaso se trata de resignación para una buena parte de la sociedad? ¿qué implica resignar? Diversos significados de esa palabra nos conducen a renuncia y entrega. Perplejidad ante lo absurdo que es en esta oportunidad abyecto.

Volviendo al cuento, otra vez el mismo cuento…

En el cuento se alude al contexto de prohibiciones militares, al mundial de fútbol, aunque no se nombra la dictadura. ¿Hoy contamos con espacios de intercambio para hablar sobre lo que nos está pasando como país? ¿o eso es algo que queda perdido en las redes de thanatos? ¿son las universidades públicas espacios aún habitables para el pensamiento crítico?, ¿para alojar lo comunitario?

“Quien sabe cuánto habría de cierto en todas aquellas habladurías” dirá el narrador de nuestro cuento. Al parecer  no pueden parar de hablar, aunque no se puede hablar sobre lo evidente.

¿Qué lugar tiene el saber acerca de lo que ocurre efectivamente en la realidad social en el cuento? ¿nadie sabe?, ¿nadie quiere saber? Alguien dice “él también sabia…” Acto seguido se llaman nuevamente al silencio. 

¿Será que reina la hipótesis del niño generalizado? (Lacan 1967)

 Algunos sujetos no quieren saber nada de la castración. Lacan toma la expresión “niño generalizado” de la obra Antimemorias de André Malraux, en la cual el autor retoma la confidencia escuchada por un religioso, que le revela: “Termino por creer, vea usted, en la declinación de mi vida, que no hay personas mayores” (2012)

Lacan en su alocución sobre las psicosis del niño, dirá: vendrán tiempos muy difíciles.

En el cuento, con las palas en sus manos, enardecidos, entusiasmados por encontrar muerta a una mujer. Esa mujer odiada, juzgada por la horda social. Como otrora fuera la hoguera. Los otros muertos parecen no conmover.

Cuando el comisario volvió caminaba erguido y solemne, como quien se apresta a dar órdenes. Se plantó delante de nosotros y nos mandó que enterrásemos de nuevo los cadáveres, tal como estaban. Todos volvimos a las palas, nadie se atrevió a decir nada.

Solo el perro tiene voz y por eso será también un muerto. ¿Tenemos registro de la cantidad de muertes que esta administración de gobierno genera por desatención estatal, desfinanciando áreas clave para la comunidad?

En fin, en el cuento, más allá de los intentos de silenciar y negar, lo muertos brotan de la tierra.

En nuestro  actual cuento ¿retorno de lo mismo?, las dimensiones que cobra el silencio son variadas. Algunas instaladas a partir del manejo mediático y de redes, en el sentido de imponer otros temas en la agenda. Otras aristas del silencio se inscriben en la perplejidad cómplice, emparentada con la fragmentación social y política. Con responsabilidades diversas en los diferentes actores.

El contexto internacional, la isla de la fantasía.Tráfico de voluntades y personas.

 Los niños también son personas. Los niños también han sido capturados y desaparecidos. Los muertos que aparecen hoy son constatados en cifras, en videos, grandes personajes de la dirigencia de occidente inmiscuida en la trata, el secuestro y la muerte de criaturas. Mientras tanto un primer mandatario, codeado con habitués de la isla, utiliza como figura que escapa a la metáfora, la del niño encadenado y envaselinado.

Funcionarios del actual gobierno nacional recuperan frases de dictadores aludiendo no sólo a la batalla cultural, sino también a los vehículos que se utilizaban para los secuestros durante la dictadura. 

La difamación aparece en el cuento por el lado de criminalizar y desear que alguien sea detenido, juzgando y castigándolo previamente, con el imaginario poder de la masa. En la cartelera de los grandes medios periodísticos que han acompañado dictaduras vemos la operatoria incesante de criminalización social sobre referentes del campo popular, poniendo todos los recursos mediáticos y económicos al servicio de thanatos.

Así como el capitalismo vende hasta los recursos naturales, la verdad también pretende ser capitalizada. La oficina de respuesta oficial de la República Argentina creada en febrero de 2026 por el gobierno de Javier Milei buscaría combatir la "desinformación" y desmentir noticias. George Orwell (1984) en La Ficción habla del Ministerio de la

Verdad, que implementa prácticas consistentes en reescribir libros, periódicos, obras y archivos históricos haciéndolos coincidir con la versión oficial. Podríamos volver a ver La historia oficial. Gran obra del también castigado y sofocado cine argentino, dirigida por Luis Puenzo y protagonizada por Norma Aleandro y Héctor Alterio. Orgullo argentino, que ganó el premio Oscar y Globo de oro, como mejor película, obteniendo además cantidad de distinciones y premios en el mundo.  Cultura dando cuenta, valor y lugar a la verdad de la historia. Hoy por hoy, nuevamente, el arte crítico es socavado y denigrado y son ponderadas las comedias pasatistas como único elemento de valor.

Volviendo al cuento, en el pueblo se empezó entonces a conjeturar sobre los cadáveres: unos decían que Cervino (el buen peluquero devenido en asesino a partir de la siniestra operatoria de la masa) los habría enterrado en su patio; otros, que los había cortado en tiras para arrojarlos al mar, y así Cervino se iba convirtiendo en un ser cada vez más monstruoso. ¿Serán estas formas de describir el horror la única manera que los personajes del cuento encuentran para decir algo de lo que se vive? Personajes de nuestra sociedad actual también son enjuiciados y excluidos de la escena pública, mientras quien preside nuestro país avanza en lo que denominó la operación del topo que desmantela y destruye el Estado desde adentro. Es el jefe de un Estado que define al propio Estado como "organización criminal", "asociación de delincuentes".

Más infierno

Zito Lema (2022) en su texto “El infierno está en la tierra” nos habla de un cuerpo adolescente que yace muerto por disparos policiales y una mujer madre que lo contempla. Recortaremos solo un fragmento, aunque invitamos a la lectura del texto completo:

Es lo maltrecho, lo ensuciado y castrado, lo despojado, lo pobre de historia, lo casi nada que sigue vivo de milagro o por olvido...

Es ese cuerpo. Es esa mujer. Es el alma en vilo en los ojos de esa madre frente a su hijo muerto...

Es el instante atroz y eterno del descubrimiento de esa criatura menos que un hombre, estirado en sus patas cuan largo es para que la Parca suba a su cabeza, sin pudor ni piedad, pobre cuerpo empobrecido de carne y de sangre en su pobreza final, acribillado hasta en la cara, enmierdado por el crimen que ni siquiera será crimen porque su vida tampoco fue vida...

Se resistió, le dicen. Quiso escapar, le dicen. Estaba armado, le dicen. Tenía antecedentes de robo, le dicen a la mujer que abre la boca y no hay ostia para su espanto.

Quien mal anda, mal acaba, le dicen. El que las hace, las paga, le dicen. Se la buscó solito, le dicen. Cagó fuego por violento, le dicen. Era él o nosotros, le dicen...

Y no demande castigos porque aquí no hay culpa, le dicen. Y no espere justicia – también le dicen– , aquí sólo nos mueve la ley, y la ley es lo que necesita el poder, que está muy lejos pero ve todo, igual que Dios (ahora se escuchan risas), y más cerca está el Poronga, que no será un Dios pero que también vigila, con los pies cruzados sobre la mesa, al costado de su arma, caliente, grande, negra..., terminan de decirle, como quien termina de colgar la media res en el gancho de la carnicería...

Y después habrá silencio, grueso, muy grueso, de mar que se tragará la tierra...

Psicoanálisis y derechos humanos

Jorge Alemán (2022) nos habla de que nuestro país, nuestro territorio, es el único lugar en el mundo donde se establece esta particular articulación teórica y práctica, entre el psicoanálisis y los derechos humanos. Lo cual implica una especificidad absoluta y radicalmente argentina. Dado que introducir los problemas relativos a la teoría del sujeto en psicoanálisis, en el ámbito de los derechos humanos exige condiciones que probablemente desborde al campo del psicoanálisis como también al de los derechos humanos. Lo cual  implica una trama política, simbólica, y narrativa que se dio en la Argentina contemporánea.

Continúa el autor, distinguiendo que, si bien puede haber psicoanalistas que a título personal en distintos lugares del mundo firmen contra causas que hayan atentado contra los derechos humanos, escribir sobre el holocausto o sobre los delitos de lesa humanidad, es diferente a lo que ocurre en Argentina. Ya que se trata de una praxis, algo que verdaderamente articula un campo de discusión con relación a temas referidos a las distintas consecuencias de los delitos de lesa humanidad en los sujetos y el modo en que eso puede ser pensado desde el psicoanálisis, como también el retorno de eso sobre el psicoanálisis mismo, permitiendo al psicoanálisis argentino encontrar un nuevo tipo de dignidad.

A 50 años del inicio de aquel infierno, apostamos e invitamos a apostar  a dignificar el legado.  Hoy más que nunca, ¡Nunca más! En palabras de las Abuelas de la Plaza, florecerán pañuelos, mientras la Madres replican: “Rebeldía y coraje, porque la única lucha que se pierde es la que se abandona”.

 

Patricia Weigandt. Psicoanalista. Dra. en psicología por la USAL. Posdoctora (U.K). Profesora titular e investigadora Universidad Nacional del Comahue. Docente posgrado en maestrías y doctorados. Integrante del grupo psicoanalítico El (Øtro) Sur. Autora de libros y publicaciones científicas. Argentina.

Gabriel Pavelka. Dr. en psicología por la USAL. Mag. en psicoanálisis (UNLaM-AEAPG) Lic. en psicopedagogía. Profesor titular  e investigador. Universidad Nacional del Comahue. Psicopedagogo en Poder Judicial Río Negro –Fuero de Familia. Integrante del grupo psicoanalítico El (Øtro) Sur. Argentino.

Mabel Luna. Doctoranda en psicología (USAL) Lic. en Servicio Social (U.M) Docente e investigadora. Universidad Nacional del Comahue. Integrante de Equipo Técnico del Ministerio Público Fiscal de Río Negro. Integrante del grupo psicoanalítico El (Øtro) Sur. Argentina.

Referencias

Alemán, J (2022) En “Legados del psicoanálisis - Conversación con Jorge Alemán”. Puede verse en: https://www.youtube.com/watch?v=q49O9NnB3qQ

 Lacan, J. (2012) Alocución sobre la psicosis del niño. Otros Escritos, Buenos Aires, Paidós

Martínez, G (1989) Infierno Grande. Editorial Planeta

Zito Lema, V (2022) El infierno está en la tierra. El Hormiguero, Psicoanálisis  Infancia/s y Adolescencia/s ISSN 2545-8043, sexta edición.

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