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CONFRONTACIÓN

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18/03/2026

Marcha de jubilados: otra vez hay tensión con la policía y fueron detenidas tres personas

Al menos tres personas fueron demoradas este miércoles durante la enésima manifestación de jubilados y pensionados frente al Congreso de la Nación.

El clima de tensión se apoderó una vez más de las inmediaciones del Congreso de la Nación cuando, el pasado miércoles, un grupo de jubilados y pensionados se reunió para protestar en reclamo de mejores condiciones económicas. La presencia de las fuerzas de seguridad nacional, integradas por la Policía Federal y Gendarmería, introdujo un aura de confrontación mientras los manifestantes entonaban cánticos y exponían sus pancartas denunciando el hambre que los afecta.

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En medio del tumulto y la creciente ansiedad de los presentes, los oficiales decidieron desplegar un operativo de control que resultó en al menos tres detenciones. Según los manifestantes, estos arrestos ocurrieron después de que los jubilados comenzaran a ser dispersados mediante el uso de gas pimienta, una acción que generó críticas y desafió el derecho al reclamo pacífico. Luis, Carlos y Delia fueron los identificados como detenidos durante el transcurso de la manifestación.

Osvaldo, otro de los manifestantes, habló con preocupación ante las cámaras del canal C5N, señalando a los policías presentes y llamando la atención sobre su accionar. Describió cómo una oficial de policía, tratando de ocultar su rostro a la cámara, utilizó un lenguaje inapropiado contra Delia, una manifestante septuagenaria conocida en el ambiente protesta por su firme postura y su incansable lucha por mejoras sociales.

El trágico desenlace se confirmó cuando Ricardo, otro de los compañeros y habituales asistentes a estas manifestaciones, fue trasladado al Hospital Ramos Mejía. Los gases lacrimógenos habían agravado su condición de salud, especialmente con sus complicaciones de presión arterial elevando así la alarma entre los otros presentes que temían por el bienestar de sus compañeros.

Entre opiniones divididas, la tarde continuó envolviendo a los manifestantes en una nube de indignación y resistencia. Muchos expresaron que el despliegue de fuerzas de seguridad no era más que una táctica para desplazar la protesta hacia otro sector, una desviación que podría forzar a los jubilados a avanzar por la calle, y consiguiendo así que el protocolo anti piquetes sea plenamente activado.