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12/03/2026

La triste realidad de vivir en la calle y qué acompañamiento hay en Viedma

La subsecretaria de Promoción Social, Daniela Lillo, habló con NoticiasNet, sobre un drama vinculado a que cada vez reciben a personas más jóvenes en el Hogar Refugio.
El albergue recibe a personas en situación de calle. Foto: Vanesa Schwemmler
El albergue recibe a personas en situación de calle. Foto: Vanesa Schwemmler

El Hogar Refugio Viedma tiene como fin acompañar a personas en situación de calle. Ubicado en el predio del Colegio Paulo VI, recibe diariamente a aquellos que tienen vulnerado el derecho a la vivienda. Se trata de un espacio de pernote, con horario de ingreso, salida y reglas que cumplir.

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Actualmente se está dando una situación que antes no se veía: gente joven buscando un espacio donde quedarse. Además, casos vinculados con el consumo problemático, otro aspecto social que enciende las alarmas.

Para conocer el presente de este espacio que fue creado hace tres años, NoticiasNet charló con la subsecretaria de Promoción Social, Daniela Lillo. “Se trabaja de lunes a lunes, se asiste a personas que están en situación de calle”, contó.

Las habitaciones cuentan con camas dobles. Foto: Vanesa Schwemmler

 

“Pueden ir al hogar y darse una ducha, tener una cena, una cama y a la mañana un desayuno y después se retiran, porque es un hogar de pernote. Después vuelven a partir de las 18”, explicó.

Sobre el foco de esta iniciativa, contó: “Eso nos permitió dar respuesta a un sector de la comunidad muy complicado. Habitualmente acuden entre 7 y 10 persona”.

Al ingresar, cada uno se da una ducha caliente. Foto: Vanesa Schwemmler 

 

Por distintas situaciones, ya sean económicas, de desarraigo familiar y de consumo, se está atravesando una realidad que, lamentablemente, aparece como novedad. “La característica de este año, que ya pasó a fines del año pasado, fue que el ingreso ha sido de personas muy jóvenes, entre 18 y 30 años”.

"Es una población nueva, que antes no nos pasaba. No es la mayoría, pero un porcentaje alto de adultos mayores, un 20, 30 por ciento, y el resto entre 40 y 55 años. Pero ahora apareció una población muy joven”, enfatizó.

Ante la consulto sobre si hay un análisis sobre esto, dijo: “Está muy entrelazado con el consumo problemático de sustancias. Y esto de caerse del sistema implica perder la filiación familiar y también caerte del sistema laboral. Es caerse de todo y terminar en la calle y muchas veces, el común de las personas cree que uno queda en la calle porque le falta un techo y no es así. Es una sucesión de cosas”.

El espacio en el que cenan y meriendan. Foto: Vanesa Schwemmler

 

“Personas jóvenes, que en muchos casos las familias ya no quieren hacerse cargo. Como que antes se aguantaba más, pero ahora no. Nos ha pasado que los propios padres nos llevan el pibe, la valija y te dicen: te lo dejo, porque yo hasta acá llegué. También tenemos muchos empleados golondrinas, que van a donde está la temporada de...y pasan, alguno que viene con alguna promesa de trabajo que finalmente no se da, y se vienen de Chaco, Entre Ríos, Formosa, que se gastaron todo el dinero en venir, no consiguieron el trabajo, y no tienen para volverse. Hay bastantes de eso”, subrayó.

Con respecto a las temporadas, explicó que durante el invierno albergan a más personas que en el resto del año. "Este es un lugar que tiene reglas, que son necesarias, con personal preparado. Siempre ofreciendo un buen servicio, con la idea de que no porque sean personas en situación de calle van a estar en cualquier lugar. Este lugar está en muy buenas condiciones, bien calefaccionado en invierno, una persona que se encarga de hacer la comida, comida de buena calidad”.

El espacio cuenta con seguridad policial. Foto: Vanesa Schwemmler

 

Con respecto a la convivencia, contó: “Lo que pasa es que al tener el servicio de policía hace que la persona entre de otra manera. Se los requisa, se les saca los elementos cortantes, de peligro. Si tiene alcohol o droga se le saca. Tenemos que tener policías porque hemos tenido varias situaciones, pasa que aparecen personas que se conocen, que han tenido conflictos en la calle y se encuentran. Son personas que están acostumbradas a sobrevivir, en la calle se sobrevive, pero bien, más allá de situaciones puntuales”.

“Además, nosotros también trabajamos con APASA, que es la agencia de adicciones, porque muchos casos están atravesados por adicciones, consumo problemático de alcohol u otras sustancias", manifestó sobre las distintas complejidades.    

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