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23/01/2026

Tres días de mal tiempo en Las Grutas: qué hacer frente a las tormentas

La copiosa lluvia de ayer obligó a todos los bañistas a escaparse de la playa.
Bañistas huyen despavoridos de la tormenta de ayer en la playa de Las Grutas.
Bañistas huyen despavoridos de la tormenta de ayer en la playa de Las Grutas.

Con todo lo que significa planificar las ansiadas vacaciones, cuando falla lo único que no es manejable, que es el clima, todo parece condicionado para mal. Los turistas que sacaron sus alojamientos en Las Grutas para esta semana no pueden parar de lamentarse, por tres días consecutivos de mal tiempo.

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Ayer muchos bañistas tuvieron que salir corriendo, con reposeras y sombrillas mediante, por los riesgos que implican las tormentas eléctricas. Las postales generales no fueron nada gratas.

En este sentido, a través del Operativo de Guardavidas, se continúa trabajando de manera permanente para garantizar la seguridad de residentes y turistas durante el desarrollo de la temporada de verano, principalmente en Las Grutas, en un contexto marcado por la alta afluencia de público, condiciones climáticas variables y una dinámica social intensa propia del mes de enero.

El coordinador de Guardavidas del Municipio sanantoniense, Mauro Scalesa, informó que, a pesar de las jornadas con bajas temperaturas o condiciones meteorológicas adversas, la concurrencia a la playa se mantiene sostenida. “La playa continúa siendo el principal atractivo turístico de la zona. Incluso en días que para los residentes resultan poco favorables, los visitantes igualmente bajan al mar, especialmente quienes provienen de regiones más australes”, explicó.

En este marco, Scalesa destacó la importancia de las medidas preventivas adoptadas ante la presencia de tormentas eléctricas, que se registraron en las últimas jornadas. “En determinados sectores fue necesario solicitar con insistencia que los bañistas salieran del agua, principalmente por la actividad eléctrica”, señaló, indicando que actualmente se mantiene izada la bandera negra en función de las condiciones climáticas.

Asimismo, remarcó que toda la infraestructura del Operativo de Guardavidas se encuentra preparada bajo estrictos protocolos de seguridad. Las casillas y mangrullos cuentan con mástiles metálicos aislados del suelo mediante estructuras de madera, una medida preventiva fundamental para evitar descargas eléctricas, considerando la humedad y la salinidad del ambiente. “Se trata de una precaución que se implementa en todos los operativos costeros, a partir de antecedentes trágicos ocurridos años atrás en otras localidades del país”, sostuvo.

En relación con el desarrollo de la temporada, el coordinador indicó que la primera quincena de enero se caracteriza por una elevada demanda operativa. “Es un período muy dinámico, donde en pocas horas se producen múltiples intervenciones. Desde atenciones de primeros auxilios por caídas o fracturas, hasta situaciones que exceden la tarea específica de los guardavidas y responden a problemáticas sociales”, explicó.

Scalesa señaló que durante enero se registra un mayor nivel de conflictividad en comparación con febrero, mes que históricamente presenta un perfil más familiar y tranquilo. “En enero hay más movimiento nocturno, mayor concurrencia y, lamentablemente, menor tolerancia entre las personas, lo que genera conflictos que requieren intervención y articulación con otras áreas”, detalló.

En ese sentido, destacó el trabajo coordinado con las fuerzas de seguridad, especialmente en los sectores de mayor concurrencia, como la Primera Bajada, donde se reforzó la presencia policial. No obstante, aclaró que algunas problemáticas persisten, como la permanencia de personas durmiendo en la playa o las quejas por ruidos molestos. “Son situaciones que se informan y se abordan de manera preventiva, priorizando el diálogo y recurriendo a la policía cuando es necesario”, afirmó.

Finalmente, el coordinador subrayó que estas situaciones no son exclusivas de San Antonio Oeste, sino que se replican en distintos destinos turísticos del país. “El crecimiento de las playas también trae aparejados nuevos desafíos. En otras localidades, incluso, se enfrentan problemáticas más complejas, como la circulación de vehículos sobre la arena”, concluyó.

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