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22/01/2026

Entre mandolinas y el básquet: Elena Sarracini y una vida activa que desafía al almanaque

"Beba" es un ícono de la Comarca y tiene un pasatiempo que llama la atención a todos los que pasan temprano por el Parque Ferreira donde practica tiros al aro.
Elena Sarracini, "Beba", de sonrisa contagiosa y una envidiable energía. Fotos Vanesa Schwemmler.
Elena Sarracini, "Beba", de sonrisa contagiosa y una envidiable energía. Fotos Vanesa Schwemmler.

Mantenerse activo o activa y disfrutar de las cosas que a uno le hacen bien parecen ser las claves para mantenerse jovial en el tiempo. Dejando de lado el almanaque y la edad, la cuestión pasa por mirar la vida desde otra perspectiva. En busca de ejemplos en Viedma, uno de ellos podría enfocarse en Elena Sarracini. Beba, para los amigos. 

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Mucho la conocen por costado musical, como integrante del grupo Consonancia, con su hermana, Iris Argentina Sarracini y Eduardo Roumec. Esto nació en 2001, aunque su historia con los instrumentos se remonta a principio de los años 80. Beba es cantante, toca la mandolina y acordeón a piano.

"Con mi hermana hacíamos música desde chicas, desde los 14 años, porque mi papá tocaba el acordeón a piano y mi mamá mandolín, de hecho, fue ella quien me enseñó a tocarlo. Mis primeros años fueron de manera autodidacta, después estuve en el coro en la Agrupación Coral del Sur, donde aprendí mucho porque tenía que leer música", le contó a NoticiasNet.

Su otra pasión

A la par, a Elena le encanta jugar al básquet. Un día pasó por el Parque Ferreira, vio a una persona que estaba tirando al aro, y le pidió si le prestaba la pelota para intentarlo. Esa sensación en cada intento se apoderó de su cuerpo. ¿Qué hizo? Fue y se compró su propia pelota. Desde entonces va todas las mañanas al parque a tirar al aro.

Consultada sobre su costado dedicado a la actividad física, contó: “Hace como 38 años que salgo a caminar. Acá (en el Parque Ferreira), antes parecía una selva, así que me iba hasta la estación, y ahora vengo hasta acá y cuando llego me pongo a jugar”.

Desde su casa hasta la cancha tiene unas 20 cuadras que recorre con su bicicleta. Se pone el chaleco refractario, el casco correspondiente, la pelota en el canasto, y empieza a pedalear. “Yo de chica hacía básquet, después dejé y una vez una señora estaba acá jugando y le digo: 'Prestame la pelota'. Me gustó, entonces fui y me compré la pelota. Ya gasté una, esta es la segunda que tengo”, resaltó mientras la hizo picar y exhibió con orgullo.

La charla se interrumpió por los bocinazos reiterados de una camioneta de la cual salían brazos saludando tanto del conductor como de quien iba de acompañante. “Son amigos que tengo...pero amigos de acá, porque se hace como una rutina, siempre en el mismo horario, y todos los días, porque trato de no faltar, salvo que esté enferma o llueva, entonces ya la gente me conoce y se va formando como una amistad”, explicó.

“Es muy lindo esto, además lo hago por la salud. Hago alimentación buena, gimnasia, y ahora, desde hacer tres años más o menos, que juego al básquet acá. Al principio decía para qué, y ahora estoy chocha. Cuando se rompe algún aro lo extraño hasta que lo arreglan. Pero me siento bien, me gusta, y también disfrutar de la naturaleza. Acá respiras aire puro. Todos los días hay que renovar las energías. De eso se trata”, remarcó.

Para los indecisos que tal vez están con ganas de dar ese paso, pero les cuesta, contó: “Hay que tener una conducta, eso es muy importante. Yo la tengo. Tener un hábito que se va formando y ya lo conservas, y yo lo vengo conservando desde hace 38, 40 años atrás. Es hermoso esto. Además, me sirve para los hombros, porque toco la mandolina, y necesito ese movimiento, y con el básquet muevo los hombros”.   

El deporte se transformó en su manera de arrancar el día. Es lo primero que hace al salir de su casa. Luego viene el resto. “Yo me levanto 5.30 y 7 pico ya me vengo para acá. Después de acá me voy a desayunar y sigo con las cuestiones cotidianas, otras actividades, con la música. Las reuniones musicales, porque yo hago videos, tengo un canal en YouTube que se llama Mandolina y piano”, dijo.

“Esto lo hago con una chica de Hungría, ella me manda el audio de la pieza y la partitura. Yo acá la estudio y convino una mandolina con el piano. Y después hago el video y lo subo, todos los viernes. Tengo más de 300 videos. Distinto idioma, culturas diferentes, pero la música une. Es espectacular”, remarcó.   

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