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TURISMO

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20/01/2026

La suba del dólar desalentó el éxodo y la temporada es "mejor de lo esperada"

Brasil está hasta un 60% más caro que el verano anterior.

La llegada de la temporada alta de turismo ha traído consigo reflexiones sobre el impacto que tiene el dólar en el comportamiento de los viajeros argentinos. Este año, el aumento del dólar, que pasó de $1.100 a casi $1.500, ha sido un factor determinante para disuadir el éxodo de turistas al extranjero. Esta variación ha resultado, para sorpresa de muchos empresarios, en una temporada que está siendo 'mejor de lo esperada', con un incremento notable en el turismo interno.

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Uno de los destinos internacionales más afectados es Brasil, cuyo atractivo ha disminuido debido a que sus costos en dólares se han disparado. En comparación con el verano anterior, viajar a Brasil es aproximadamente un 60% más caro para los argentinos. Del mismo modo, Chile también ha visto un aumento significativo en sus precios, especialmente en el sector de la moda y vestimenta, con incrementos del orden del 52%. Estos países ya no son opciones tan viables para quienes deciden embarcarse en una aventura turística.

En el ámbito local, los destinos turísticos populares han reportado tasas de ocupación variables, pero en general elevadas, con cifras que oscilan entre el 70% y el 90%, dependiendo de la región y el momento del año. En Cariló, por ejemplo, se alcanzó casi el 100% de ocupación en las semanas clave de verano, mientras que otras zonas como Pinamar están experimentando un aumento durante los fines de semana. Las expectativas para el fin de semana de carnaval también son prometedoras, anticipándose una afluencia masiva de turistas locales.

Este cambio en las tendencias de vacaciones también ha traído consigo modificaciones en los hábitos de consumo. Las reservas de último minuto y las estadías más cortas son cada vez más comunes, y el gasto promedio de los turistas ha disminuido. Este comportamiento tiene impacto no solo en el consumo hotelero sino también en otros sectores del entretenimiento, como los teatros, donde se espera una reducción en la venta de entradas del 15% en comparación con años anteriores.

El panorama evidenciado muestra que a pesar de las fluctuaciones económicas y los cambios en el tipo de cambio, el sector turístico argentino está recalibrándose para adaptarse a nuevas realidades. Con la confianza de que esta buena racha se mantenga, los empresarios se preparan para sacar el máximo provecho de un aumento del turismo local, ajustándose a las nuevas demandas y hábitos de sus clientes.