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ECONOMÍA

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19/01/2026

Impuesto a las Ganancias: rigen las nuevas categorías, escalas y mínimo no imponible

Los nuevos valores regirán entre enero y julio de este año.

Las modificaciones implementadas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) introducen nuevas pautas que regirán en el Impuesto a las Ganancias, afectando a un amplio espectro de trabajadores a lo largo del año 2026. Con un ajuste significativo en las categorías y umbrales de ingresos, los contribuyentes comienzan a familiarizarse con estas novedades que buscan adecuarse al contexto inflacionario prevalente.

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El nuevo mínimo no imponible se define en $2.490.038 mensuales netos para solteros sin hijos, mientras que para personas casadas con dos hijos, el umbral se eleva a $3.302.179 mensuales. Este reajuste contempla la adecuación al índice inflacionario registrado en el semestre anterior, contabilizado en un 14,29%. En un intento de mitigar el impacto fiscal, se han introducido contemplaciones específicas para cónyuges y cargas familiares, elevando significativamente los techos deducibles.

El blog especializado Blog del Contador ofrece una visión detallada sobre la nueva escala anual, revelando que las ganancias imponibles a lo largo del primer semestre de 2026 presentan diferentes escalas progresivas que inician en un 5% y pueden llegar hasta un 35%, para ingresos que superen los $60.750.913,96. Estas nuevas alícuotas requieren un nivel de adaptación tanto por parte de los trabajadores como de los empleadores, quienes deben reflejar estos ajustes en los pagos mensuales ofrecidos a sus empleados.

Sebastián Domínguez, experto en asesoría tributaria, reitera la importancia de que los empleadores integren estos cambios de manera sistémica y precisa, resguardando el proceso de retenciones y recalculando las remuneraciones frente a esta modificación retroactiva que se ejerce desde el 1º de enero. Expresa también que, típicamente, las empresas enfrentan retrasos en la implementación de estos ajustes debido a complejidades operativas y de sincronización en los sistemas internos de pagos.

Algunas entidades ya comienzan a actuar proactivamente, recalculando y ajustando deducciones en la nómina de sus empleados para reflejar las modificaciones recientes, en un intento de aliviar las obligaciones fiscales de sus trabajadores sin esperar el cierre formal de las liquidaciones previstas en su regulación, aun enfrentándose a las restricciones normativas que guían estos procesos.