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15/01/2026

El minucioso trabajo de la cooperativa de reciclaje para clasificar a los residuos

NoticiasNet hizo una recorrida en la planta de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos. Allí se encuentra Cotranvi, que tiene un trabajo de hormiga que muchas veces no se ve.
Planta clasificadora de residuos en Viedma. Fotos Emanuel Mirenghi.
Planta clasificadora de residuos en Viedma. Fotos Emanuel Mirenghi.

A cuatro kilómetros del casco urbano de Viedma se ubica el Depósito Voluntario de Residuos (DVR), donde se encuentra la planta de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU), sobre la calle 30 al fondo. En este proceso juega un rol determinante la cooperativa de reciclado Cotranvi, que tiene a la cabeza a José Paredes. 

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NoticiasNet concurrió al lugar y se pudo hacer un seguimiento paso por paso del reciclaje. Al respecto, Paredes expresó: "Nosotros hacemos una recolección distinta al resto porque entendemos los peligros que hay, laburamos el vidrio y la lata aparte, sino se genera un montón de cosas con vidrios que son difíciles de ordenar. Estamos pidiéndole a los municipios de Viedma y de Patagones y a San Javier que haya bolsones reciclables no mezclados, para aliviar el laburo en la tolva. El vidrio, por ejemplo, no puede caer en la cinta porque la rompe y tratamos de ordenarlo". 

En este sentido, indicó: "Nuestro laburo arranca en la guardia, con 12 horas de laburo, donde atendemos a la gente que viene a dejar residuos, los pesamos y hacemos el trabajo de dejar anotado de todos los que entran. Después subimos los residuos a la cinta con la tolva y los compañeros separan cada uno según el material. Nosotros tratamos de dejar los residuos apartados para que haya menos laburo en la cinta, vamos separando cartón, plástico y latas".

En la cinta hay 14 bocas de clasificación, pero apenas hay tres trabajadores por un recorte que se produjo por la crisis económica. Hoy Cotranvi tiene 22 operarios de los 75 que supo tener, con un salario de 230.000 pesos, en jornadas laborales de seis horas. De esta manera, la planta está trabajando a un 20 por ciento de sus posibilidades, por falta de recurso humano y porque faltan máquinas que podrían ser más eficientes.

Valores de lo reciclado

En medio del cúmulo de residuos, hay distintas clasificaciones como plástico duro donde entran las tapas de gaseosas, sillas de jardín, algunas conservadoras, paragolpes, tanques rotos o plásticos finos como las botellas de gaseosas (que a su vez de dividen en cristal si son transparentes y de color si son amarillas como la de lavandina o azules como las de lavandina en gel). 

En cuanto a precios, el vidrio se comercializa a $16 el kilo que es muy bajo y se rompe más por un compromiso ambiental que por ventas, el kilo de cartón cuesta $110 después de haber estado en $260, los plásticos entre $300 y $400 y las latas entre $700 y $800 aunque en general no llega porque hay recuperadores externos. En el sector electrónicos, el kilo de aluminio pesado se halla en $1.000, el cobre $5.000 y bronce $3.000, por lo que hay que trabajar a destajo para llegar a un buen precio. Todos estos valores son a precio de intermediario, a excepción del cartón donde hay una empresa que recoge lo recolectado. 

Paredes indicó: "En Buenos Aires todo vale dos o tres veces más que acá, pero no tenemos la posibilidad de trasladar los residuos. Si tuviéramos un camión a disposición del municipio, nos vendría bien y es justamente lo que necesitamos, sacar residuos de la planta". 

En términos numéricos, Cotranvi hace un par de años sacaba dos camiones (uno de plástico y otro de cartón) por mes, mientras que ahora disminuyó a dos camiones cada cuatro meses. 

El director de la cooperativa mencionó: "Tenemos que ver una estrategia conjunta con la municipalidad y con la provincia, hay que buscarle la vuelta porque la cuestión de los residuos es transversal. Los residuos están en forma permanente, de lunes a lunes y los fines de semana es peor porque la gente limpia la casa y saca todo. Tenemos entre 11 y 13 camionadas de residuos domiciliarios que es lo que recolecta Cotravili y la Municipalidad de Patagones todos los días, hay otras familias que colabora en la clasificación y deja los residuos en los Puntos Verdes. Hay vecinos que dejan sus bolsas separadas con reciclado, pero como la recolección no es diferenciada, todo el material va a parar a relleno sanitario y se pierde. Por eso es importante la promoción ambiental y que haya más Puntos Fijos Verdes". 

Entre el equipamiento que sería más útil para el trabajo, Paredes subrayó: "Nos hace falta abrumadora para abrumar las bolsas y mandarlas en pelotitas en vez de mandarlas en fardos, una picadora de vidrios y una picadora de plástico para picarlo, eso nos generaría otro incentivo y que los compañeros ganen más. Nosotros estamos todo el tiempo tratando de que un billete más al bolsillo de los compañeros, pero hay materiales que no los podemos vender y están acá en la planta". 

El trabajo con la prensa, ya hecha la clasificación, es ágil y en una jornada normal se pueden juntar ocho bolsones de plástico para hacer un fardo, aunque el cuello de botella aparece al momento de trasladarlo. 

Trabajo fino de la clasificación

Consultado si tienen que lidiar con materiales de riesgo como jeringas o patológicos, el titular de la cooperativa indicó: "En algún momento aparecieron mucho, durante la pandemia, e hicimos las denuncias correspondientes a salud por los compañeros. Aparecieron jeringas y bolsas de residuos patológicos, pero después no aparecieron más. Hay veces que corremos ese riesgo, pero se redujo bastante. Por ahí llegan algunas bolsas de pañales a los Puntos Fijos, pero ahí mismo la separamos y no llega a la cinta, no llega a las manos de los compañeros". 

"Los recolectores en los Puntos hacen un trabajo fino donde separan los vidrios y latas cortadas para que no lastimen a los compañeros o si hay residuos que no van. Hasta se han encontrado animales muertos o residuos de pescados, pero el recolector los saca enseguida", precisó. 

Paredes amplió también: "Al principio no usábamos nada, la cinta no andaba, la prensa la aprendimos a usar por Youtube, antes acopiábamos residuos en bolsones y cuando empezamos a prensar mejoramos el sistema. Después se conformó el Consorcio GIRSU y adquirimos el primer contrato para la operación de la planta. Nosotros hablamos hace un tiempo atrás con todo el Consorcio y ahora hace tiempo que no hablamos, solo hablamos con Juan Domínguez que es el gerente general de acá y el gerente administrativo Matías Fazio. Tenemos un compromiso de reparar la prensa que está prensando poco, yo entiendo que muchas veces no hay recursos, pero si buscamos la solución tiene que llegar". 

"Nosotros le estamos dando un servicio ambiental con la cooperativa, que no es remunerado como tiene que ser, y la comisión directiva no está descansando en este último tiempo. Laburamos sábados, domingos, feriados, lo que sea, para seguir sosteniendo este espacio y nos echamos una mochila demasiado pesada al hombro y no nos corresponde cargar todas las piedras", apuntó.

 

Además, planteó la posibilidad de ser partícipes del programa Viedma Limpia en Comunidad: "Nos hubiera gustado ser convocados, porque se están cargando residuos con una mezcla que hay que separarla antes. Si hubiéramos coordinado en una mesa, podríamos haber llevado la promoción ambiental, la visión de la cooperativa, cómo trabajar los residuos. Nosotros recibimos los residuos y tenemos un espacio de siete hectáreas, pero con este programa el vecino saca residuos mezclados. Cuando ya se mezcla una pila de electrónicos o cartones con escombros, no podemos excavarlas. Es preferible la prevención, concientizar y que el vecino sepa que tiene que retirar los residuos aparte, ahí ya no quedan enterrados en el relleno sanitario ni se pierde". 

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