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01/01/2026

El "infierno" de la pirotecnia: proteccionistas denunciaron un retroceso y falta de controles en la Comarca

Referentes locales advirtieron que en Año Nuevo el uso de estruendo se multiplicó respecto a Navidad.
Animales perdidos, heridos y un fuerte impacto en personas vulnerables marcaron el inicio del año.
Animales perdidos, heridos y un fuerte impacto en personas vulnerables marcaron el inicio del año.

El festejo de Año Nuevo en la Comarca dejó un saldo amargo para las proteccionistas de animales y las familias de personas con sensibilidad auditiva. Según relataron, lo que debería ser una celebración se transformó en un "caos" debido al uso desmedido de pirotecnia sonora, un fenómeno que, aseguran, fue notablemente superior al registrado en Navidad.

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En diálogo con NoticiasNet, Linda Rizzuti, reconocida proteccionista de Viedma, expresó su frustración ante lo que considera un incumplimiento sistemático de la normativa vigente. "La ordenanza 7885 está, pero no se cumple. En los negocios donde supuestamente solo se vendía pirotecnia lumínica, también había sonora. Si no hay multas, la ley es la nada misma", sentenció.

Frente al argumento de quienes minimizan el impacto alegando que los estallidos duran apenas unos minutos, Rizzuti fue tajante: "Un terremoto tarda un minuto y es un infierno. La subjetividad de quien lo vive no se mide en tiempo, sino en intensidad. Para un chico autista o un animal, ese minuto es un siglo".

La proteccionista describió un escenario desolador: animales desorientados, perros que mueren de paros cardíacos o quedan atrapados en rejas intentando escapar, y familias con personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) que se ven obligadas a abandonar la ciudad para evitar el sufrimiento de sus seres queridos. "Las proteccionistas no festejamos; pasamos la noche cuidando que nuestros animales no se desesperen", añadió.

Consecuencias visibles y una "grieta" social

El impacto de los estruendos no terminó con el brindis. Desde el refugio APDA Patagones, la proteccionista Fiorela Barilá observó que durante la tradicional quema del muñeco y los festejos posteriores, se vieron numerosos perros corriendo desorientados. "Quizás las familias esperan unos días antes de publicar la pérdida, pero la realidad es que el desastre del día después siempre está", comentó.

Rizzuti también se refirió a la resistencia de un sector de la sociedad que se niega a abandonar estas prácticas: "Hay una especie de grieta. Algunos preguntan por qué se tienen que acatar a lo que piden dos o tres proteccionistas, sin entender que esto contempla también a bebés, abuelos y gente convaleciente".

La falta de respuesta oficial es otro de los puntos críticos. Rizzuti denunció que, a pesar de existir un teléfono para denuncias, "no atienden". El pedido de las organizaciones es unánime: que se garantice el cumplimiento de la ley de Pirotecnia Cero y que el municipio tome cartas en el asunto ante la venta clandestina y el uso de productos prohibidos que, este año, parecieron haber ganado terreno nuevamente en las calles de la Comarca.

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