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03/12/2025

VIDEO: alquiló un departamento y descubrió cámaras ocultas en su habitación

El dueño solo les alquilaba el lugar a estudiantes mujeres, las grababa y creen que las monitoreaba en vivo.

En la provincia de La Rioja, un repudiable suceso sacudió a la comunidad, especialmente el sector estudiantil que conforma gran parte del sistema de alquiler. Al menos tres jóvenes estudiantes descubrieron una serie de cámaras ocultas en sus departamentos, un incidente que ha puesto en tela de juicio la seguridad y privacidad de los inquilinos.

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Según las denuncias, el propietario del inmueble tenía la sospechosa práctica de alquilar sólo a mujeres estudiantes, lo que encendió las alarmas sobre sus motivos reales. A la fecha, el hombre sigue sin ser detenido, mientras las autoridades prosiguen con la investigación.

El hallazgo se concretó la semana pasada cuando Ana, una de las víctimas, notó algo irregular. Al intentar descansar en su habitación tras una larga jornada de estudio, decidió encender la linterna de su celular debido a la presencia de mosquitos. Fue en ese momento cuando el brillo de su dispositivo reflejó un lente escondido detrás del ventiluz, justo encima de su cama. “Era imposible de advertir a simple vista, estaba realmente bien oculto”, confesó Ana en una entrevista con un canal de televisión. La joven explicó que el dispositivo permanecía activo incluso por la noche, registrando todos sus movimientos.

Decidida a esclarecer sus sospechas, al día siguiente, con la ayuda de una amiga, logró desmontar el lente escondido. Para su horror, al conectar la memoria descubierta en su celular, confirmó todas sus pesadillas al ver grabaciones íntimas de sus momentos en el departamento. Además, en las cintas aparecían otras jóvenes que, confiadas, habían pasado tiempo en la vivienda.

Los relatos de estas situaciones incomodan a cualquier estudiante que busca seguridad en un lugar donde dormir y estudiar en paz. Ana también detalló que el dueño del sitio, aparte de imponer restricciones injustificadas como prohibir parejas, mantenía una reserva de llaves que utilizaba cuando las inquilinas no estaban, siempre bajo el pretexto de realizar reparaciones. Lo que parecía un propietario diligente y bienintencionado, ahora resulta ser, potencialmente, el centro de una terrible actividad ilegal y un abusador encubierto.

La denuncia de estas actividades fue rápidamente puesta en conocimiento de la jueza Gisela Flamini, especialista en violencia de género. A raíz de las acusaciones, se realizaron allanamientos en donde se decomisaron numerosos dispositivos de grabación, computadoras y varios CDs cargados con información. Hasta el momento, la falta de una acusación formal contra el sospechoso y la precisa tipificación del delito han frenado avanzar con medidas más decisivas.

La magistrada está evaluando junto a colegas de otras provincias la correcta calificación del caso bajo el marco legal existente. Aunque actualmente no existen sentencias firmes en estos temas, la jurisprudencia previa podría alimentar la posible acusación de infracción a la privacidad y otras variantes que aborden tanto el aspecto físico como el digital de la explotación de estas víctimas. Mientras tanto, el ambiente entre los estudiantes de La Rioja permanece cargado de preocupación e incertidumbre, exaltando la urgencia por avanzar en esta escalofriante investigación.