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EN LA ERA MILEI

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02/12/2025

Crisis económica: cerraron 1.800 panaderías y se destruyeron 15 mil empleos en el sector

El titular de Cipan, Martín Pinto, afirmó que el sector "está trabajando siempre a pérdida" y solo está “subsistiendo”.

En un contexto económico lleno de desafíos y dificultades, la industria panadera de Argentina se enfrenta a una crisis sin precedentes. Desde que Javier Milei asumió la presidencia, se ha registrado el cierre de aproximadamente 1.800 panaderías en todo el país.

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Esta situación no solo representa un duro golpe para el sector, sino que también ha provocado la pérdida de entre 11 y 15 mil puestos de trabajo, un hecho que ha dejado una profunda huella en miles de familias argentinas.

La Cámara de Industriales Panaderos (Cipan), un organismo clave para la industria, ha expuesto su preocupación ante la situación actual. Su presidente, Martín Pinto, destaca que la magnitud de la crisis actual supera incluso eventos pasados tan significativos como la crisis económica del 2001 y la pandemia del COVID-19. "Estos tiempos son aún más desafiantes", comenta Pinto, enfatizando que la subsistencia se ha convertido en la norma del sector.

Con 17.000 pymes cerradas en los últimos dos años y 300.000 posiciones laborales perdidas, la situación ha generado una debacle económica mucho más grande de lo que se había anticipado. Además del mero cierre de los negocios, los costos de producción se han disparado drásticamente, obligando a algunos productores a aceptar tarifas de energía eléctrica con aumentos incontrolados, situados entre el 45% y el 50% de aumento.

La baja del consumo también es un fenómeno alarmante. El pueblo argentino, en medio de esta crisis, ha reducido más de un 55% su consumo de pan y hasta un 85% en productos de pastelería y tortas, una caída libre que repercute directamente en la rentabilidad de los negocios. Pinto ha sido claro: “Si no vendemos, estamos obligados a despedir trabajadores”.

A la luz de estos problemas, las panaderías del país se sienten atrapadas entre la espada y la pared. Mientras los costos continúan aumentando, reflejando los desafíos económicos que enfrenta todo el país, no hay un alivio viable en el horizonte inmediato. Por lo tanto, muchas panaderías están implementando reducciones de personal como medida de última instancia para permanecer a flote.

La situación retrata a la perfección el estado crítico de la economía de consumo en Argentina, donde la prioridad pasa a ser "comprar lo que se puede, no lo que se quiere". Esta frase, citada por Pinto, resume el sentimiento general entre las masas argentinas, empujadas a ajustar sus hábitos de consumo debido al alza de precios en productos básicos.