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25/11/2025

Feria Municipal de Viedma: un creciente fenómeno social y económico

Cada día se potencia más y con los precios más bajos del mercado. Los detalles.
Todo el color de la Feria de Frutas y Verduras. Fotos Emanuel Mirenghi para NoticiasNet.
Todo el color de la Feria de Frutas y Verduras. Fotos Emanuel Mirenghi para NoticiasNet.

La Feria Municipal de Frutas y Verduras de Viedma, ubicada en el cuadrante de Moreno, Hilario Lagos, Boulevard Contín y Periodistas Argentinos es uno de los espacios que más terreno ganó en la comunidad local. Allí se comprende un circuito comercial donde productor y consumidor están mano a mano.

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Precisamente, esa configuración de puesteros y clientes en un mismo sitio, con anécdotas por doquier, generan un peculiar sitio que va más allá de las compras. 

Uno de los feriantes dijo a NoticiasNet que la feria influye que "nos dedicamos a la producción y también hay que aprender a vender". 

Asimismo, amplió: "Acá se forma una amistad, cada feriante tiene sus clientes y hay otro tipo de trato". 

De hecho, en uno de los puestos se le deja un papel con toda la lista a comprar, el mismo feriante carga cada bolsa según el peso especificado y el pedido ya queda armado a los 15 minutos, para que el cliente no tenga que escoger por sí mismo cada alimento. Se trata de una confianza ciega, donde se da por presupuesto que el productor elegirá como si fuera para un pedido de su propia casa. 

Y, lógicamente, también hay otros vecinos que quieren palpar con sus propias manos, ver colores, sentir las texturas, se elige al detalle, algo que no sucede con las grandes superficies donde todo va empaquetado o tiende a tener uniformidad. 

¿Y los precios?

En una compra común, se puede cargar el carrito de compras por un poco más de $40.000. En un recorrido de sábado, la primera compra fue un maple de huevos a $7.500, de buenos tamaños. 

En el primer puesto de la recorrida, se compró $2.000 de lechuga, $4.000 de tomates redondos, $1.500 medio zapallo de tipo cabutia, $2.000 el kilo de naranjas, $3.300 el atado de espinaca, $3.800 una cabeza de brócoli y $2.300 un atado de rúcula, lo que computó un total de $18.900.

En un segundo puesto, se pudo comprar un atado de albahaca a $2.000 y cuatro kilos de cebollas al mismo valor, lo que dio un total de $4.000.

Siguiendo con la trayectoria, porque la Feria también tiene la tendencia de que el consumidor busque, en un tercer puesto se adquirió un kilo de manzanas rojas a $2.800 y otro kilo de zanahorias a $1.200.

En el último stand feriante, se completó con dos kilos de papas por $1.500, un kilo de bananas a $3.500, una cabeza de ajo por $1.500 y dos limones a mil pesos.

Así las cosas, la cuenta final arrojó un total de $40.900. 

Otros artículos de estación que están surgiendo son las frutillas y los duraznos, las codiciadas paltas que cuestan tres por $3.300 o dos por $2.500 y esparragos que son tendencia en las mesas de Masterchef Celebrity.

Además de los precios, la feria genera un efecto comunitario: familias que van cada sábado, turistas que la descubren de casualidad, productores que encuentran una salida directa a su trabajo y un sector de la ciudad que hoy tiene identidad propia gracias al movimiento que genera.

Lo que antes era solo un punto de venta hoy es un lugar donde se conversa, se recomienda, se conoce gente y se vuelve. Un fenómeno que ya no es tendencia: es parte de la vida cotidiana de Viedma.

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