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¡ESTÁ ENORME!

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18/11/2025

Así luce hoy Indra, la hija de 10 años de Dolores Barreiro y Matías Camisani

La modelo inició una nueva etapa lejos del país junto a su hija menor, entre cambios profundos, aprendizajes y una búsqueda personal inesperada.

La historia de Dolores Barreiro siempre estuvo atravesada por la maternidad, los viajes y una sensibilidad especial para construir hogar aun lejos de todo. Y en ese recorrido, Indra -la única hija mujer que tuvo junto a Matías Camisani- se transformó en una especie de brújula emocional desde que llegó al mundo el 1° de noviembre de 2015.

Tras la separación del matrimonio, en 2021, la pequeña se convirtió en la compañera infaltable de aventuras para Dolores, que encontró en ese vínculo una forma cálida de sostenerse en tiempos de cambios profundos.

Las postales que la modelo comparte en Instagram dejan ver ese lazo sin necesidad de subrayarlo. Miradas cómplices, rutas abiertas, paisajes que parecen acomodarse a ellas dos.

En uno de sus viajes por el norte argentino, se las pudo ver relajadas, disfrutando de los colores intensos de la zona y con un estilo muy propio, como si posar les naciera natural. Indra heredó esa soltura: aparece en las fotos con una sonrisa luminosa, moviéndose frente al lente como si entendiera el lenguaje de la cámara desde siempre.

 

Hoy Dolores está en pareja con el polista Santiago Gómez, catorce años menor, y la vida familiar volvió a tomar otro ritmo. Indra ya empezó a practicar polo y muestra un entusiasmo que sorprende por su edad.

Todo se intensificó cuando, en junio del año pasado, la modelo decidió mudarse junto a la nena y su otro hijo menor a Hindhead, un pequeño pueblo inglés rodeado de verde, para acompañar la carrera deportiva de Gómez en un equipo británico.

La adaptación de la niña fue rápida. Las imágenes que sube su mamá la muestran disfrutando tanto de su nueva vida europea como de cada regreso a la Argentina, donde todavía late una parte fundamental de su historia. Esa facilidad para mudarse sin perder el eje parece ser un rasgo que Dolores celebra con discreción, pero con un orgullo evidente.

La ex top model también reconoce que este cambio de país implicó algo más profundo que un simple traslado. Lo expresó en una frase que resume cómo se siente hoy: "Vivir en Hindhead ha sido un cambio refrescante. Aquí encuentro paz y un ritmo de vida que me permite estar más presente para mis hijos y para mí misma,". Y se nota. Lejos del ruido de la moda, la exigencia laboral y la dinámica frenética que muchas veces marca la vida en Buenos Aires, encontró un espacio que la conecta de otra manera con lo cotidiano.

 

Mientras tanto, los hijos mayores —Valentino, Salvador y Milo— permanecen en la Argentina, donde estudian y empiezan a hacer camino propio en el modelaje, siguiendo el legado familiar. Dolores habla de ellos con ternura y respeto, dejando claro que la distancia no los alejó emocionalmente: "Mis hijos mayores están muy comprometidos con sus carreras y les encanta Buenos Aires," asegura, destacando que la comunicación con ellos es constante.

La vida de Barreiro parece hoy un equilibrio entre mundos: la calma inglesa, los viajes compartidos con Indra y el lazo firme que mantiene con sus hijos mayores. Una historia luminosa, construida paso a paso, donde la maternidad sigue siendo el territorio donde encuentra su mejor versión.