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LO CONFESÓ

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18/11/2025

La China Suárez confirmó si sus hijos le dicen “papá” a Mauro Icardi

La actriz no se anduvo con vueltas y contó la verdad de cómo su novio se lleva con sus tres hijos.

La China Suárez volvió a ocupar el centro de la conversación pública, pero esta vez no por un estreno, una polémica o un romance, sino por algo mucho más íntimo: el modo en que sus hijos se relacionan con Mauro Icardi. En medio de rumores insistentes sobre cómo era la dinámica familiar puertas adentro, la actriz eligió despejar cualquier especulación con la misma franqueza que la caracteriza.

La escena ocurrió en La mañana con Moria, donde la conductora no tardó en lanzar una de esas preguntas que dejan al aire en pausa. Directa, sin preámbulo, Moria Casán quiso saber: “¿Cómo lo llaman? ¿Mauro o papá?”. La reacción de la China fue inmediata, casi automática, con una mezcla de sorpresa y firmeza: “¡No! ¿Cómo papá? ¡Mauro!”. En ese instante, quedó claro que la actriz no tenía intención de dejar abierta ninguna interpretación.

La China explicó que sus hijos -Rufina, Magnolia y Amancio- tienen vínculos fuertes y presentes con sus padres biológicos, Nicolás Cabré y Benjamín Vicuña. Por eso, fue categórica al marcar un límite: “Yo nunca permitiría una cosa así”. Era una frase que no necesitaba aclaraciones. Y aun así, siguió profundizando para que no quedara sombra de duda: “Rufina, Magnolia y Amancio tienen a sus padres que se ocupan de ellos”.

Con tono calmo pero determinante, añadió que en su casa los chicos “tienen súper en claro los roles de cada uno”. Y ahí se desmoronó cualquier rumor sobre posibles confusiones familiares, esos que suelen multiplicarse en redes sin medir consecuencias.

 

La charla avanzó hacia otro punto que dejó ver una arista más cotidiana de la convivencia: cómo vivieron sus hijos el impacto de la popularidad de Icardi en Turquía. La China recordó un momento que todavía le provoca cierta gracia.

Cuando los niños fueron por primera vez a un estadio en ese país, no podían entender la magnitud de la estrella que compartía sillón y cenas con ellos en el día a día. “Fue fuerte porque la primera vez que fueron a la cancha no entendían que él era una estrella y vivía con nosotros”, relató, entre risas y sorpresa, en referencia obviamente a Mauro.

Ese detalle pintó una postal transparente de la vida familiar: la convivencia entre una actriz acostumbrada al ojo público, tres chicos con rutinas comunes y un futbolista que es tratado como ídolo en un país entero, pero que en su casa es simplemente Mauro.

Sin escándalos ni dramatismos, la China eligió responder desde un lugar humano, directo y sin dejar espacios en blanco. Un gesto que, una vez más, mostró que cuando se trata de sus hijos, tiene una sola prioridad: protegerlos, ordenar su mundo y mantener claras todas las piezas del rompecabezas familiar.