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11/11/2025

Juicio Histórico en Cuba: un exministro de Economía acusado de corrupción y espionaje

El Tribunal Supremo Popular (TSP) juzgará al ex vice primer ministro y exministro de Economía, destituido en febrero de 2024, Alejandro Gil Fernández.

En un desarrollo sin precedentes en la esfera política cubana, Alejandro Gil Fernández, el ex vice primer ministro y exministro de Economía de Cuba, está siendo juzgado por cargos de corrupción y espionaje. Este juicio es notable, ya que marcará un momento significativo en la política de la isla, donde ha servido previamente en altos cargos. El Tribunal Supremo Popular (TSP) ha señalado que el proceso se llevará a cabo a puertas cerradas, restringido exclusivamente a las partes involucradas y a las personas autorizadas por el tribunal.

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Alejandro Gil Fernández fue removido de su puesto en febrero de 2024 y actualmente se encuentra en prisión preventiva. Sus responsabilidades anteriores incluían cargos de alta responsabilidad y poder, como la supervisión del Ministerio de Finanzas y el Banco Central. Tal ha sido su influencia, que ahora enfrenta una serie de cargos acusatorios que lideran la narrativa sobre la lucha contra la corrupción en el país.

El profesor Omar Everleny, asociado con la Universidad de La Habana y experto en estudios económicos cubanos, ha citado que la influencia de Gil Fernández fue muy fuerte en la unificación monetaria de 2021 y la apertura de segmentos de la economía al sector privado, decisiones que fueron divisorias y lograron cambios sustanciales en la política económica del país post-pandemia. Sin embargo, sus acciones recientes lo han colocado en la mira, subrayando fallas críticas en su gestión denunciadas por el actual presidente Díaz-Canel.

El cargo de espionaje que enfrenta Gil es uno de los más serios en el ámbito penal cubano, y se suman a las acusaciones por delitos de malversación, conspiración contra la economía estatal, evasión fiscal y lavado de activos, entre otros. Según la Fiscalía General de la República, su lista de acusaciones es extensa, indicando que las acciones del exministro impactaron negativamente la estructura económica del país.

Este juicio resalta no solamente una caída en desgracia personal, sino también un mensaje político fuerte a los funcionarios actuales y futuros. Aunque cargos serios han afectado a líderes anteriores, como Felipe Pérez Roque o Roberto Robaina, ninguno enfrentó detenciones prolongadas como Gil Fernández, que ahora ve un impacto significativo en su carrera y legión política tras esta inculpación.

En el escenario económico, a pesar de haber manipulado facetas clave de la modernización del sistema monetario de Cuba, su verdadero control siempre se enfrentó al poder paralelo del Grupo de Administración Empresarial S.A. de Cuba (GAESA), un potente conglomerado de las Fuerzas Armadas cubanas con injerencia significativa en la economía en divisas. La influencia de GAESA pone de manifiesto los límites reales del poder civil mantenido por los oficiales del gobierno fuera de la esfera militar. En esencia, el juicio de Gil Fernández se convierte en una lección estructural dentro de las complejas esferas de poder que corren profundo en la escena política y económica cubana.