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05/11/2025

Nuevas pruebas confirman que Pablo Laurta ejecutó al remisero de Gualeguaychú

Los peritos determinaron que Martín Palacio fue asesinado de un disparo en la cabeza.

El violento asesinato del remisero Martín Palacio ha dado un vuelco sorprendente en la investigación tras un nuevo hallazgo forense. La víctima, quien debía transportar a Pablo Laurta, fue encontrada con signos evidentes de haber recibido un disparo en el cráneo. Este descubrimiento refuerza la teoría predominante de que Laurta ejecutó al conductor para ocultar su verdadera identidad, posterior a un doble femicidio en Córdoba.

La morgue de Paraná ha sido crucial en esta etapa del proceso investigativo. Los expertos allí presentes confirmaron la apertura de una herida de bala en el cráneo de Palacio. Este informe preliminar coincide con las sospechas iniciales y promete convertirse en una pieza esencial para el esclarecimiento del caso, proporcionando una base sólida a los acusadores judiciales. El informe definitivo de la autopsia se hará oficial próximamente, según declaraciones a Infobae.

Un hallazgo inesperado añadió más horror a este caso. La policía de Entre Ríos descubrió los restos faltantes del mutilado cuerpo de Palacio. Fue el 29 de octubre cuando, gracias a una llamada anónima, localizaron una bolsa abandonada a orillas de una ruta hacia Sauce Sur, no lejos del camino a Gobernador Echagüe en Rosario del Tala. El contenido de la bolsa escaló la macabra naturaleza del crimen: cabello humano, huesos y tejidos, severamente descompuestos, informaba el contingente policial.

El instinto del fugitivo Laurta lo condujo a asesinar a Palacio, una acción calculada para eliminar al único testigo capaz de reconocerlo tras los homicidios de Luna Giardina y Mariel Zamudio, quienes eran su expareja y su exsuegra respectivamente. El desmembramiento y distribución de los restos del remisero reflejan la crudeza del crimen. Esta estrategia de ocultación alcanzó lugares variados a través del litoral, confundiéndose con su huida.

La captura de Laurta marcó el cierre de una intensa caza que involucró tecnología avanzada y mucho ingenio táctico. Bajo la dirección del comisario inspector José María Rosatelli, se analizaron exhaustivamente las imágenes de seguridad urbana y las señales de las antenas de telefonía. Laurta recorrió extensamente tres provincias antes del dramático desenlace donde destruyó el vehículo de Palacio, un infortunado Toyota Corolla blanco.

El final de la certera operación llegó el 12 de octubre, cuando Laurta fue arrestado en un modesto hotel en Córdoba, el Hotel Berlín. Estaba acompañado de su hijo de cinco años, a quien había secuestrado tras asesinar brutalmente a Giardina y Zamudio. Una verifica minuciosa en el lugar permitió hallar pertenencias del remisero, armas potencialmente letales y municiones diversas.

Con Laurta en manos de la ley, comienza una nueva etapa en el proceso judicial. La fiscal Daniela Montangie, junto a la jueza de Garantías Gabriela Seró, están a la cabeza del trabajo jurídico, enfrentándose a Laurta, quien optó por permanecer en silencio al momento de la declaración. No obstante, no pudo evitar su detención bajo prisión preventiva disponiendo su traslado remanente a Córdoba. Ahí espera las acusaciones formales por los crímenes cometidos, sujeto potencialmente a enfrentar cargos por doble femicidio además del asesinato del infortunado Palacio.

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