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29/10/2025

Intervención quirúrgica en Viedma de carácter histórica: en qué consistió

Un sanatorio privado y el equipo de Hemodinamia Valle Inferior marcaron un antes y un después en la cardiología local. Los detalles.
El equipo de cardiología lleno de felicidad por este logro médico. Fotos Facebook.
El equipo de cardiología lleno de felicidad por este logro médico. Fotos Facebook.

En Viedma todavía se respira el orgullo por un logro médico que posiciona a la ciudad en un nuevo nivel de complejidad sanitaria. Recientemente, en el Sanatorio Austral, se concretó por primera vez una angioplastia transluminal coronaria con aterectomía rotacional Rotapro, un procedimiento de alta especialización destinado a tratar arterias severamente calcificadas.

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La angioplastia coronaria es un procedimiento mínimamente invasivo que tiene por objetivo desbloquear o ensanchar las arterias del corazón que están estrechadas u obstruidas por placa (aterosclerosis) mejorando el flujo sanguíneo.

La cabeza de esta innovadora operación fue la doctora Marcela Albornoz, responsable del servicio de Hemodinamia del Valle Inferior, quien dialogó con NoticiasNet y explicó: "Hicimos un procedimiento sobre un paciente con una enfermedad coronaria severa. Es un paciente donde en un primer momento se intentó hacer una angioplastia convencional, y por la gran cantidad de calcio que tenía no se pudo. Entonces, se programó para hacer este procedimiento, que es técnicamente complejo". 

En relación a qué se trata la cirugía, describió: "Se prepara una placa que está muy llena de calcio, que prácticamente no se puede atravesar con nada y se la prepara para después poder colocar los stents. No solamente el procedimiento en sí es complejo, sino también tiene una movilización importante de gente". 

"Tenemos que usar mucho material y hay mucha gente en la sala, porque el paciente tiene que estar con anestesia y hay que tener preparado todo por posibles complicaciones. Básicamente, fue una angioplastia compleja en un paciente muy complejo, porque tiene un tumor renal, está en plan quirúrgico y por su severa enfermedad coronaria tenía que hacerse una cirugía a corazón abierto si no se lograban colocar los stents", amplió. 

Albornoz señaló: "Someter al paciente a una cirugía cardíaca, estando tan frágil, hubiera sido bastante complejo. Posterior a la cirugía se tiene que hacer un tratamiento de su cáncer renal, así que fueron varios motivos para hacer este procedimiento". 

La facultativa subrayó además: "Vino gente de Buenos Aires, con un equipo especial, y el día lunes hicimos la angioplastia con un dispositivo que se llama Rotapro. Es un cateter que se introduce dentro de la arteria coronaria y de forma muy controlada, con una oliva que tiene en la punta, se va rompiendo el calcio". 

"Todo fue muy milimétrico y controlado durante el procedimiento. Una vez que se pudo avanzar sobre todo el calcio, en una lesión muy larga, colocamos tres stents al paciente y el procedimiento terminó. El paciente se despertó y el martes ya le pudimos dar el alta, no hubo complicaciones y el paciente se fue a su casa, ya en plan de preparar su cirugía oncológica", puntualizó. 

¿En qué consiste la técnica? El Rotapro utiliza un catéter con una punta que gira a muy alta velocidad, pulverizando la placa de calcio que obstruye la arteria. Así se habilita el espacio necesario para colocar un stent y restablecer el flujo sanguíneo hacia el corazón. Aunque ya se aplica en los centros médicos más avanzados del país, su incorporación en Viedma es absolutamente novedosa.

El equipo que le salvó la vida al paciente se completa con el cardiólogo intervencionista Dr. Francisco Goldaracena, la anestesióloga Dra. Ada Britos, los técnicos radiólogos Tomás Berttinotti (Boston Medical) y Luciano Rima, la instrumentadora y jefa de quirófano Bárbara Marcos, la técnica radióloga Rocío Sepúlveda Palacios y la enfermera Cristina Miño.

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