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PULSO ARTÍSTICO

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24/10/2025

Laura Calfín propone un nuevo horizonte para el teatro social

Lo hace desde el histórico club Villa Lynch en Carmen de Patagones.
Desde el histórico club barrial Laura lleva adelante su propuesta  (Fotos: Vanesa Schwemmler).
Desde el histórico club barrial Laura lleva adelante su propuesta (Fotos: Vanesa Schwemmler).

Siempre vinculada al arte desde muy pequeña, la profesora de Teatro Laura Calfin, va por un nuevo objetivo, que es en realidad un anhelo de mucho tiempo, llevar el teatro a los barrios de la Comarca. Su meta es fomentar la expresión y otorgar un nuevo significado a las vidas de grandes y chicos a través del teatro social. Este proyecto está tomando forma en el club social y deportivo Villa Lynch, ubicado en la ciudad de Carmen de Patagones.

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En una conversación con Pulso Artístico para NoticiasNet, Laura rememoró sus inicios teatrales y su juventud en el sur argentino, así como la enseñanza recibida de reconocidos maestros como del teatro patagónico como Susana De Andrea, “Coco” Martínez e Ignacio “Quiqui” La Calle.

Consultada por su acercamiento al arte y en particular al teatro, señaló que “llegué de pequeña y en la adolescencia me encontré con Susana De Andrea, quien daba talleres en el barrio Guido, en la ciudad de Viedma. Luego comencé a cursar la carrera en Psicopedagogía, en el entonces Centro Universitario Regional Zona Atlántica, que hoy se llama Complejo Universitario Regional Zona Atlántica y Sur (Curzas). Ella también llevó el teatro al Curzas y fue así que se convirtió en mi primera maestra”, relató.

Laura siempre tuvo una afinidad por las artes; realizó diversos tipos de danzas y su referente en la adolescencia fue Juana Molina. Al enterarse de la formación teatral disponible, decidió unirse a las filas de Susana De Andrea. Posteriormente, también trabajó con Coco Martínez y participó en talleres de danza contemporánea con Cintia Lupia y Hugo Aristimuño.

Su trayecto la llevó a Comodoro Rivadavia, donde conoció a Ignacio "Quiqui" La Calle, un politólogo que le abrió las puertas al teatro callejero. Junto a él y otros compañeros, fundaron la compañía de teatro "La Cofradía de los Locos", viajando por toda la Patagonia y llevando el arte a rincones apartados.

Recordando esa época, Laura Calfín manifestó que “mientras cursaba estudios de Psicopedagogía, a la par hacía tango, escribía y también hice una experiencia en murga. Luego antes de 2001 me quedé sin trabajo y me fui para Comodoro Rivadavia, ahí conocí mi gran maestro de teatro que es  Ignacio "Quiqui" La Calle, polítologo trabaja en la universidad, con él armamos una compañía de teatro callejero que se llamó "La Cofradía de los Locos", en donde también estaba Eloy Rodríguez y Herman Sueldo”.

Con esta compañía de teatro, comentó que “estuve cinco años recorriendo toda la Patagonia. Esa fue una experiencia maravillosa porque llevamos el teatro a todos los rincones, era re piba, no tenía hijos, era la bohemia total”. De todos modos, remarcó que “trabajar en una compañía independiente es hacerlo 24 por 7 porque estás preparando giras todo el tiempo, las de invierno en verano y las de verano en invierno. Además, hacíamos todo, desde la coreografía, la producción, hasta la dramaturgia, fue una gran escuela toda esa etapa para mí”. 

Luego de cinco años recorriendo diferentes escenarios de la Patagonia, Laura comentó que “me enamoré, conocí a Hugo, "el francés", papá de mi hijo. Con él nos vinimos para Patagones porque quería ser profeta en mi tierra. Fue así que una vez instalada en Carmen de Patagones empecé con los talleres de teatro callejero y luego armé una escuela de teatro social en la biblioteca de las máscaras (Biblioteca Municipal de Patagones), de Roberto Ferrari y Marcela Rubulo. Allí todo era muy social y popular todo porque mi objetivo siempre fue el de devolver a la comunidad lo que había recibido de la educación pública”.

Analizando la actualidad del teatro en la Comarca, Laura expresó que “es otra cosa, al igual que en muchos pueblos es muy elitista. En mi caso soy una piba de barrio que llegó al teatro gracia a la gentileza de Susana de Andrea que lo llevó a los barrios, a la universidad. Por eso cuando abrieron el profesorado de teatro en la Escuela de Artes Alcides Biagetti, en Carmen de Patagones, me anoté y me recibí. Soy primera promoción, tenía a mi hijo, entonces me dije empiezo y la termino, fue mucho sacrificio, pero terminé el profesorado, soy profe de escuela, pero nunca se me fue la idea de que el teatro encuentre sus aliados en los barrios, con esta idea del teatro de lo oprimido”.

Por tal motivo, consideró que “si los espectadores no van al teatro, entonces el teatro debe ir hacia ellos”. Con esta premisa en mente, expresó que “mi enfoque se basa en el teatro del oprimido, una metodología que busca reflejar las problemáticas de la comunidad en las obras representadas”.

Actualmente, está llevando a cabo un taller de teatro titulado "Te-otros", que se realiza en el Club Villa Lynch los miércoles de 20 a 22 horas. El taller no solo busca la formación teatral, sino también fomentar un sentido de comunidad y pertenencia.

En este orden, consideró que “el arte es un medio de expresión impactante y en particular lo es el teatro, entonces en este contexto el teatro social es un lugar para dar la batalla cultural. En el contexto de las redes sociales, el teatro es presencia, es cuerpo en acción y en ese sentido la batalla cultural pierde espacio con personas detrás de la pantalla”.

Para sumar un granito de arena y revertir esta situación, comentó que “puse en marcha un taller, primero cobraba una cuota, pero deje de hacerlo porque quiero armar un elenco y recorrer los barrios, llevar el teatro a todos lados. Además, es como devolver al pueblo algo de lo que me ha dado la educación pública”.

Para finalizar, afirmó que “este proyecto es de acá hasta que me muera, quiero que cada persona que aprenda al lenguaje teatral haga algo con eso, que se generen obras de teatro colectivo para el barrio, para que los adolescente se acerquen, también los adultos mayores, que todas sepan que se puede dejar el celular y pasarla bien. Por eso la propuesta se llama "Te-otros", porque es teatro desde otros, con otros y para otros, en ese juego de palabras queremos que el otro quede incluido en la metáfora”.

Laura aspira a cerrar el año con una clase abierta que muestre el trabajo realizado, animando a la comunidad a participar y a dejar algo significativo para el club social y deportivo Villa Lynch.


Laura Calfín propone un nuevo horizonte para el teatro social
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